El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha asegurado en su última entrevista en El Intermedio de La Sexta que su Ejecutivo se ha fijado este último trimestre de 2026 para resolver la crisis ceutí. El jefe del Gobierno ha tratado de instaurar un marco discursivo que ya planteó en su entrevista en Mañaneros apenas seis días antes: la inevitabilidad de que Ceuta siga sufriendo intentos de cruces fronterizos irregulares. «La renta española se multiplica por ocho respecto a la parte marroquí: siempre va a existir el desafío de la migración», zanjó Sánchez, quien añadió que «nueve de cada diez personas que entraron ya han vuelto a Marruecos; y ahora 200 personas al día regresan desde Ceuta a Marruecos».
Se trata de unas cifras cuestionables: de acuerdo con los últimos datos de la ciudad autónoma, el Gobierno y la Policía, las autoridades manejan una horquilla de entre 5.000 y 10.000 personas aproximadas de las 80.000 que llegaron a entrar entre el 30 y el 31 de julio. Estas cifras, no obstante, no tienen en cuenta el goteo de entradas diario que se produjo a lo largo de la segunda mitad de julio. El presidente cree, mes y medio después del salto a nado hacia la playa ceutí del Tarajal, que la crisis «exige tiempo» para realizar con garantías las devoluciones de los adultos inmigrantes o su acogida por razones humanitarias, así como las reagrupaciones de los menores no acompañados en caso de localizar a sus familiares en Marruecos o en terceros Estados. «[Procederemos] en el mayor breve espacio de tiempo o bien a la tramitación de la protección internacional o bien a la devolución al país de origen».
Sánchez mantiene su defensa de Marruecos y rechaza los "bulos"
La cuestión de la responsabilidad de Marruecos respecto a la crisis migratoria ha sobrevolado, una vez más, esta nueva entrevista. Sánchez no se mueve respecto a su defensa del rol que ejecutó el Estado vecino pese a las evidencias periodísticas, de inteligencia pública y privada y de conversaciones intragubernamentales que se acumulan acerca de la involucración del reino alauita. «Necesitamos una cooperación positiva con Marruecos, basada en el respeto y en los hechos, no en elucubraciones», afirmó.
El humorista que conducía la entrevista le preguntó, precisamente, por los rumores que apuntarían a que los servicios de Inteligencia marroquíes dispondrían de información comprometida del Estado, el Gobierno o del propio presidente tras el hackeo con el software Pegasus, de fabricación israelí, por parte del Estado magrebí a varios dispositivos de miembros del Gobierno. La última figura en hacerse eco públicamente ha sido Irene Montero, cabeza de lista por Podemos para las próximas elecciones generales. «Estos bulos que se están propagando sobre el móvil o sobre otras cuestiones, bueno, pues a lo mejor para una serie de Netflix están bien, pero la realidad se tiene que construir en base a hechos y no a bulos», zanjó Sánchez, quien también rechazó que los distintos whatsapps intercambiados entre el CNI, la Guardia Civil y los agentes de Inteligencia un día antes de la crisis fuesen un aviso serio de la magnitud del cruce. «Los whatsapps no son prueba de que hubiera una alerta, más bien al contrario».
Vivas contraprograma al presidente y escala su crítica
Más de 90 empresarios ceutíes afines al Gobierno de la ciudad autónoma organizaron el lunes por la noche un evento en la Plaza de los Reyes, lugar donde se han producido varias manifestaciones contra el Ejecutivo central y por la unidad de Ceuta en las últimas semanas, para seguir la intervención de Juan Jesús Vivas, el presidente ceutí, en otro late night del mismo grupo mediático, Atresmedia, que se emitía a la misma hora que la entrevista del presidente en El Intermedio.
Vivas, como ya ha hecho en las últimas semanas, sí ha señalado directamente a Marruecos en la crisis. «No es una crisis migratoria, sino una invasión en toda regla», repitió en El Hormiguero, «por la dimensión, por el modo y por el actor». El presidente ceutí, que realizó una visita reciente a la Comisión Europea para reunirse con varios comisarios y escenificar la unidad del PPE con respecto al Partido Popular español en este asunto, ha escalado su dialéctica contra el jefe del Ejecutivo central. «Los antecedentes inhabilitan la posibilidad de que yo confíe en Pedro Sánchez para defender Ceuta y España», aseguró este lunes por la noche.