Washington D.C., Estados Unidos. – El presidente Donald Trump marcó el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos con una jornada de discursos y celebraciones que comenzó el viernes en el monte Rushmore con un encendido discurso contra el comunismo, y que culminará este sábado con un mitin en el National Mall de la capital, en medio de una ola de calor que ha superado los 40 grados centígrados y ha obligado a cancelar el desfile del Día de la Independencia en Washington.
Las conmemoraciones del 4 de julio llegan en un momento de profunda polarización política y de fenómenos climáticos extremos que afectan a millones de personas en varios estados, mientras el país celebra una de las fechas más emblemáticas de su historia.
Trump en el monte Rushmore: «El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense»
El viernes, el presidente viajó a Dakota del Sur, donde pronunció un discurso en el monte Rushmore, con las colosales figuras de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln como telón de fondo. «Estos son los hombres que proclamaron la libertad, conquistaron nuestra libertad, salvaron nuestra libertad y garantizaron nuestra libertad. Eran hombres de acción, hombres ambiciosos, hombres audaces, hombres de destino y hombres de gran inteligencia», afirmó Trump.
A continuación, el mandatario lanzó una dura advertencia: «El comunismo es una amenaza mortal para la libertad estadounidense. Es la mayor amenaza para nuestro país, incluida la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o incluso el 11 de septiembre». Las declaraciones, que vinculan la ideología comunista con los mayores desafíos históricos de la nación, reflejan el tono polarizante que ha caracterizado su mandato.
Un mitin en Washington bajo el calor extremo
Este sábado por la noche, Trump tiene previsto celebrar un mitin de campaña en el National Mall de Washington, acompañado de exhibiciones aéreas militares. Las temperaturas en la capital podrían alcanzar los 41 grados centígrados, una situación que el propio presidente ha utilizado para destacar su determinación: «Habrá unos 107 grados Fahrenheit ahí fuera, y yo iré y pronunciaré un discurso muy largo, solo para demostrar que puedo hacer cualquier cosa», declaró en días previos.
El calor extremo ha obligado a las autoridades a cancelar el desfile del Día de la Independencia en Washington, y la Great American State Fair permaneció cerrada durante varias horas el viernes. En otras ciudades, los fuegos artificiales están programados para la noche del sábado en el Navy Pier de Chicago, en el perfil urbano de Nueva York y en Bristol, Rhode Island, que se presenta como la sede de las celebraciones más antiguas del país, con tradición desde 1785.
Incendios forestales en el oeste y tragedia en los equipos de rescate
Mientras la capital sufre el calor extremo, el oeste del país enfrenta una serie de devastadores incendios forestales, concentrados principalmente en Colorado y Utah. Las llamas han obligado a evacuar a miles de residentes, han destruido más de 160 edificaciones y han llevado a las autoridades a desplegar a la Guardia Nacional para apoyar las operaciones de seguridad. El balance es trágico: tres miembros de una brigada contra incendios han perdido la vida y dos han resultado heridos en la frontera entre ambos estados.
Contrastes climáticos y celebraciones en todo el país
El tiempo ha sido mucho más benévolo en el noroeste del Pacífico, donde el viernes las temperaturas rondaron los 15 grados centígrados, con algunos chubascos ligeros, en marcado contraste con el calor sofocante que afecta a la capital y a gran parte del país. Las celebraciones del 250 aniversario de la independencia se desarrollan así en un contexto de contrastes climáticos, tensión política y tragedias naturales que marcan un 4 de julio atípico en la historia reciente de Estados Unidos.