São Paulo, Brasil.– Miles de personas participaron este domingo en una multitudinaria marcha en la emblemática Avenida Paulista para exigir cambios en las políticas sobre el cannabis en Brasil, en una movilización marcada por consignas a favor de la legalización, el acceso a tratamientos medicinales con la planta y el fin de la llamada guerra contra las drogas, en un contexto de debates regulatorios en el país.
Cargados con pancartas y vestidos con llamativos atuendos, activistas, investigadores, profesionales de la salud y simpatizantes de la causa se dieron cita desde el comienzo de la tarde bajo el intenso sol que le dio la bienvenida al invierno. Carteles de diferentes tamaños con la frase «¡Legalice ya!» se vieron a lo largo de la vía, que también se tiñó de verde entre purpurina y humaredas dispersas por los participantes.
Un porro gigante y la fiesta en las calles
Algunos manifestantes, con pinta de carnaval, marcharon llevando en alto un enorme porro de unos seis metros de largo, mientras varios fumaban con desparpajo la hierba, en una escena que mezclaba reclamo político y ambiente festivo. La marcha transcurrió en forma pacífica y sin incidentes destacados.
Manifiesto: salud pública y derechos humanos
En un manifiesto divulgado antes de la protesta, los organizadores de la Marcha por la Marihuana defendieron que la legalización del cannabis se aborde como un asunto de salud pública y derechos humanos, y no desde la represión criminal. El documento criticó el encarcelamiento masivo y la violencia asociados a la guerra contra las drogas, y abogó por modelos de regulación que contemplen criterios de reparación racial, equidad de género, justicia territorial e inclusión social.
Los organizadores expresaron preocupación por una eventual concentración económica en un mercado regulado del cannabis y defendieron políticas que garanticen oportunidades para pequeños productores, comunidades tradicionales y grupos afectados por décadas de prohibición.
Contexto regulatorio en Brasil
La marcha se celebró en momentos en que se debate en Brasil el futuro del cannabis, en medio de los avances en el área medicinal y las discusiones regulatorias sobre su cultivo y producción nacional. La Corte Suprema de Brasil descriminalizó en 2024 la posesión de marihuana para uso recreativo y, en enero de este año, el Gobierno autorizó el cultivo de cannabis medicinal para que empresas realicen investigaciones científicas, lo que ha abierto nuevas perspectivas para el debate sobre una regulación más amplia en el país.