Madrid, España.– La reapertura del estrecho de Ormuz tras el acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos no implicará una recuperación inmediata del transporte marítimo ni de los flujos de petróleo, sino que este proceso se extenderá entre seis y ocho semanas, siempre que las negociaciones diplomáticas sigan su curso favorable, según previsiones de expertos consultados por EFE.
Gonzalo Escribano, investigador principal para Energía y Clima del Real Instituto Elcano de España, detalló que, en un plazo de dos a tres meses, podría recuperarse entre el 80% y el 90% de los catorce millones de barriles diarios de petróleo que transitaban por el estrecho en las semanas previas al inicio de la guerra, el 28 de febrero.
El impacto psicológico del anuncio y el efecto «cohete-pluma»
El simple anuncio sobre la reapertura de Ormuz ya genera un impacto psicológico en la economía, aunque el efecto en los precios de los combustibles podría seguir la dinámica conocida como «cohete-pluma»: subidas rápidas al comienzo del conflicto y descensos graduales cuando comienza a resolverse, explicó Oriol Montanyà, profesor de la Barcelona School of Management (Universidad Pompeu Fabra).
Plazos para la reactivación logística
Escribano señaló que, en primer lugar, deben reabrirse las infraestructuras energéticas del golfo Pérsico, un proceso que podría tomar entre tres y cuatro semanas. A este plazo se deberían añadir otras tres o cuatro semanas adicionales debido a la complejidad logística de los buques, muchos de los cuales han permanecido bloqueados en Ormuz durante meses y necesitan tiempo para reubicarse y completar sus rutas.
Infraestructuras menos dañadas de lo previsto
Aunque en las primeras semanas del conflicto algunos activos energéticos resultaron afectados, tras el alto el fuego no se han registrado daños de gran magnitud y ha habido tiempo para realizar reparaciones, lo que podría facilitar una reactivación más ágil de las operaciones una vez que se superen los obstáculos logísticos.