La primera señal tangible del deshielo diplomático ya se ve en el mar. Al menos dos superpetroleros de la Compañía Nacional Iraní de Petroleros (NITC) han logrado sortear el bloqueo naval que pesaba sobre las costas iraníes y han zarpado cargados con un total combinado de 3,8 millones de barriles de crudo. Es la primera exportación de petróleo del país en los últimos dos meses, según confirmó este miércoles el portal especializado TankerTrackers, con sede en EE.UU., a través de su cuenta en X.
Tecnología y satélites para confirmar la salida
La información fue verificada mediante datos de seguimiento marítimo AIS —el sistema que los buques utilizan para transmitir su posición en tiempo real— y respaldada con imágenes satelitales. Los barcos protagonistas son el DIONA y el HERO2, ambos clasificados como VLCC (petroleros de gran capacidad), que consiguieron atravesar el cerco naval establecido alrededor de las costas iraníes.
El movimiento no es aislado. Las mismas fuentes apuntan que otro petrolero, el STREAM, se aproxima actualmente a la línea de bloqueo desde la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Pakistán, donde había permanecido a la espera durante las últimas siete semanas para poder acceder a puertos iraníes.
Contexto: el pacto suizo que lo cambia todo
Esta operación marítima no es casualidad. Se produce en la recta final hacia el próximo viernes, cuando Estados Unidos e Irán tienen previsto firmar un memorando de entendimiento en el complejo suizo de Bürgenstock, que abrirá la puerta a 60 días de negociaciones para una paz definitiva. El levantamiento del bloqueo naval era una de las condiciones clave del acuerdo.
Trump, desde el G7: "Confío en el calendario"
Desde la cumbre del G7 en Évian (Francia), el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó este martes su confianza en que la hoja de ruta se cumplirá sin contratiempos. Reiteró que el futuro pacto impedirá que Irán desarrolle armas nucleares y expresó su deseo de que el estrecho de Ormuz —arteria vital para el comercio mundial de crudo— permanezca abierto a la navegación sin restricciones. Por ahora, el petróleo vuelve a fluir, y con él, la esperanza de una distensión real en Oriente Medio.