La cumbre del G7 en Évian (Francia) tuvo este martes un respiro inesperado en medio de las tensas discusiones sobre Ucrania, Oriente Medio y la economía global. El canciller alemán, Friedrich Merz, sorprendió al presidente estadounidense, Donald Trump, con un regalo muy particular: una camiseta de la selección alemana de fútbol personalizada con el nombre "Trump" y el número "47″ en la espalda.
El intercambio se produjo justo antes de que los líderes tomaran asiento para una sesión de trabajo a la que también asistía el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. En las imágenes captadas en el salón, se ve a Merz entregando la prenda a Trump, quien la recibió entre sonrisas, generando un momento de complicidad que contrastó con la gravedad de los temas que ocupaban la agenda.
El obsequio no fue casual: llega en pleno protagonismo del Mundial 2026, que Estados Unidos coorganiza junto a Canadá y México. La camiseta, con el dorsal que alude al actual mandatario estadounidense (47º presidente), se convirtió en el centro de atención durante unos segundos, provocando gestos de humor entre los jefes de Estado y dejando una de las pocas estampas distendidas de una cumbre marcada por la diplomacia de alto voltaje. Alemania, que también sueña con la gloria en el torneo, encontró en el fútbol un inesperado puente de cordialidad con la Casa Blanca.