México inauguró este jueves la Copa del Mundo 2026 con un despliegue estelar en el Estadio Azteca: Shakira, Andrea Bocelli y Burna Boy hicieron vibrar a los aficionados. Pero fuera del recinto, el sonido de tambores marcaba otro ritmo. Más de mil familiares de personas desaparecidas marcharon con velas y fotografías, exigiendo que la fiesta global no opaque la peor crisis humanitaria que enfrenta el país.
Su eslogan era devastador: "México, campeón en desapariciones". Y su mensaje, cristalino: ahora que el mundo mira el fútbol, que no se olvide a los más de 130.000 mexicanos que han desaparecido sin dejar rastro.
Una crisis que crece con el narcotráfico
Las cifras oficiales son escalofriantes: más de 130.000 personas desaparecidas en dos décadas, un número que ha aumentado en paralelo a la expansión de los cárteles y la guerra contra el narcotráfico. Muchas víctimas son secuestradas, reclutadas a la fuerza, asesinadas o enterradas en fosas clandestinas. Familias y organizaciones de derechos humanos denuncian una y otra vez la falta de investigaciones profundas y de persecución de los responsables.
El tema volvió a estallar en 2025, cuando colectivos civiles hallaron en el estado occidental de Jalisco un presunto centro de exterminio vinculado a cárteles. En el rancho Izaguirre aparecieron restos humanos, pertenencias personales y pruebas de que el lugar se usaba para retener y asesinar víctimas. La indignación fue masiva y reavivó las exigencias de justicia.
Las madres buscadoras: el corazón de la resistencia
Uno de los rostros más poderosos de esta crisis es el de las madres buscadoras: familiares, en su mayoría mujeres, que han creado colectivos voluntarios para rastrear por su cuenta zonas remotas, inmuebles abandonados y posibles fosas. Han logrado hallazgos que el Estado no hizo. Pero también sufren amenazas constantes de los grupos criminales y denuncian la falta de protección oficial.
Reformas en marcha, deuda pendiente
La presidenta Claudia Sheinbaum ha propuesto un paquete de reformas para reforzar la búsqueda de desaparecidos: facilitar la identificación de víctimas, mejorar el intercambio de información, aumentar la transparencia de las cifras e iniciar investigaciones de inmediato, sin plazos de espera. También se establecería una distinción legal clara entre secuestro y desaparición. "Es nuestra obligación brindar apoyo a las familias", afirmó Sheinbaum en marzo.
Pero para las miles de familias que aún buscan respuestas, la urgencia no entiende de partidos ni de ceremonias. Mientras la selección mexicana juega por la copa, ellas juegan por la verdad, la justicia y el reconocimiento de sus seres queridos. Y prometen no callar, ni siquiera bajo el rugido del estadio.