La búsqueda de la longevidad no requiere de soluciones complejas o costosas, sino de la aplicación constante de hábitos cotidianos que benefician tanto el cuerpo como la mente. Renée Onque, experta de CNBC, sintetiza cinco principios fundamentales, observados en las comunidades más longevas del planeta, que pueden ampliar significativamente las posibilidades de vivir hasta los 100 años.
1. Nutrición consciente: Más que una dieta, un ritmo de vida
La base de la longevidad se construye en la mesa. Los expertos recomiendan un patrón alimenticio similar al estilo mediterráneo, rico en:
- Legumbres, granos integrales, nueces y verduras de hoja verde
- Muy poca presencia de carne roja
Un hallazgo crucial: limitar la ingesta diaria a una ventana de 10 a 12 horas(ayuno intermitente) puede ser tan importante como lo que se come.
2. Movimiento constante: La fórmula mágica de la actividad
No se trata solo de ejercicio formal, sino de integrar el movimiento en la vida diaria. La recomendación específica incluye:
- Ejercicio aeróbico tres veces por semana (incluso en sesiones de 10 minutos)
- Entrenamiento de fuerza dos veces por semana
Esta combinación demostró aumentar las probabilidades de llegar a los 90 años.
3. Propósito vital (Ikigai): Tu razón para despertar
En Okinawa, una de las Zonas Azules con mayor concentración de centenarios, el ’Ikigai' (la razón de ser) es un pilar fundamental. Las personas con un propósito claro viven en promedio 8 años más que quienes carecen de él. Mantener una mentalidad de crecimiento y aprendizaje continuo es clave para una vejez plena.
4. Vida espiritual: La fe como aliada de la longevidad
Tener una fe, práctica espiritual o filosofía de vida guía puede regalar hasta 14 años extra de vida. Este pilar aporta felicidad, da sentido a la existencia y fomenta una actitud más positiva frente a los desafíos.
5. Conexiones sociales: El poder de los vínculos afectivos
Las relaciones sociales sólidas y positivas son un denominador común en todas las comunidades longevas. Priorizar a la pareja, fortalecer amistades e invertir tiempo de calidad en los seres queridos no solo enriquece la vida, sino que la prolonga.
La longevidad excepcional no es un destino lejano, sino el resultado de decisiones diarias que, en su conjunto, crean una vida más larga, saludable y significativa.