Las autoridades sanitarias de India han anunciado la contención de un brote del virus Nipah en el estado de Bengala Occidental, donde se confirmaron dos casos desde diciembre. Según el Ministerio de Sanidad indio, los 196 contactos identificados dieron negativo y la situación se encuentra bajo “vigilancia constante”.
Un patógeno de alta letalidad
El virus Nipah, identificado por primera vez en Malasia en los años 90, se transmite a través de murciélagos, cerdos y frutas contaminadas, y puede propagarse entre humanos. No existe vacuna ni tratamiento específico, y la Organización Mundial de la Salud estima una tasa de mortalidad de entre el 40% y el 75%, superior a la del coronavirus.
Medidas preventivas en Asia
Aunque no se han registrado casos fuera de India, varios países han reforzado los controles en aeropuertos y fronteras. Tailandia e Indonesia instalaron escáneres térmicos y declaraciones sanitarias para viajeros procedentes de la región afectada, mientras Myanmar desaconsejó los viajes no esenciales a Bengala Occidental. Vietnam y China también han intensificado la vigilancia epidemiológica y la capacitación médica.
El virus ha causado brotes anteriores en India, incluyendo uno en Kerala en 2018 con al menos 17 fallecidos. La rápida respuesta actual busca evitar una propagación regional del patógeno, considerado una prioridad en la investigación de enfermedades emergentes.