Geopolítica

Zelenski descarta elecciones en guerra mientras Ucrania recibe apoyo occidental y golpea la logística rusa

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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha rechazado este domingo la posibilidad de celebrar elecciones presidenciales en plena guerra, al considerar que supondría un "tsunami" que dividiría al país. La declaración, realizada durante una comparecencia ante los medios en Kiev, responde a la sorprendente petición de su exministro de Defensa, Mijailo Fédorov, a quien destituyó este año en medio de una crisis política interna. "Si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar en la dirección de celebrar elecciones en estos tiempos de guerra", afirmó el mandatario, subrayando que la prioridad es mantener la unidad nacional frente a la agresión rusa.

La negativa de Zelenski coincide con la llegada a la capital ucraniana de varios líderes occidentales, en vísperas de las celebraciones del Día de la Independencia. El domingo, el presidente recibió a su homólogo finlandés, Alexander Stubb, con quien presidió una mesa redonda sobre cooperación en defensa, y a los senadores estadounidenses Richard Blumenthal y James Lankford, a quienes informó sobre la persistente amenaza de misiles balísticos rusos y la necesidad de reforzar las defensas aéreas. Se espera además la visita del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y del primer ministro luxemburgués, Luc Frieden.

En el frente militar, Ucrania ha intensificado su campaña de ataques contra la logística rusa. Este domingo, las fuerzas ucranianas golpearon por segunda vez un centro logístico de la plataforma de comercio electrónico Ozon, esta vez en la ciudad de Oremburgo, donde los restos de un dron derribado provocaron un incendio que fue rápidamente sofocado. El sábado, otro ataque similar había afectado un centro de Ozon en la región de Samara, obligando a evacuar a más de 500 empleados y dejando el almacén suspendido indefinidamente. Kiev justifica estos ataques como parte de una nueva estrategia para perturbar la economía rusa y el suministro de "productos de doble uso" al ejército de Putin. "Después de alcanzar 15 centros logísticos de Wildberries, ahora le toca a Ozon", declaró el Ministerio de Defensa ucraniano.

Por su parte, las fuerzas rusas han respondido con ataques contra la red ferroviaria ucraniana. En la región de Járkov, un bombardeo contra un tren en la estación de Paniútine dejó un muerto y cuatro heridos, mientras que en Odesa un dron Shahed impactó un tren de pasajeros que viajaba de Zhitómir a Odesa, aunque la evacuación a tiempo evitó víctimas. En ambos casos, las autoridades ucranianas destacaron la rápida reacción de los equipos ferroviarios para proteger a los pasajeros.

Zelenski subrayó que los dos grandes desafíos para Ucrania siguen siendo los misiles balísticos rusos y la financiación de su defensa. El presidente reiteró su petición de 300 interceptores Patriot de fabricación estadounidense para proteger el cielo ucraniano durante el invierno, y expresó su deseo de acceder a un pequeño porcentaje de las reservas de Estados Unidos, ofreciéndose a pagar por esos suministros. "Los misiles balísticos son misiles balísticos", sentenció, en un recordatorio de que, pese a los avances en defensa aérea, la amenaza más letal sigue sin ser completamente neutralizada.