El presidente de China, Xi Jinping, sostuvo este viernes una reunión en Shanghái con el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en la que ambos defendieron el fortalecimiento del multilateralismo y el papel de la ONU frente a un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las crecientes tensiones globales.
Durante el encuentro, Xi elogió la gestión de Guterres al frente del organismo durante la última década, destacando su defensa del multilateralismo y su respuesta a los principales desafíos internacionales, según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.
El mandatario reafirmó el compromiso de Pekín con las Naciones Unidas y subrayó que el sistema internacional debe basarse en el respeto a la soberanía, la integridad territorial y los derechos legítimos de todos los Estados.
Asimismo, advirtió que el mundo «no debe volver nunca a la era de la ley de la selva» y llamó a preservar los principios de la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que abogó por impulsar reformas que permitan al organismo adaptarse a los nuevos desafíos y mejorar su eficacia.
Xi también sostuvo que las grandes potencias deben asumir mayores responsabilidades para preservar la estabilidad internacional y afirmó que China ha contribuido con «acciones concretas» a promover una convivencia basada en la cooperación y la certidumbre.
Por su parte, Guterres destacó el respaldo constante de China al multilateralismo, a las Naciones Unidas y a la cooperación internacional, y aseguró que el organismo continuará fortaleciendo su colaboración con Pekín.
El secretario general también expresó su rechazo al proteccionismo y a las prácticas de intimidación, al tiempo que defendió un orden internacional más cooperativo y multipolar que proteja los intereses comunes de la comunidad internacional.
La reunión se produjo en el marco de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC), celebrada en Shanghái, donde Guterres advirtió que el desarrollo de la IA no debe quedar en manos de «un puñado de países o empresas», sino que debe responder al interés de toda la humanidad.
En ese mismo contexto, China anunció la creación de una organización internacional para la cooperación en inteligencia artificial, integrada inicialmente por una treintena de países, como parte de su estrategia para ampliar su influencia en la gobernanza global de esta tecnología.