El vicepresidente de Economía de Venezuela, Calixto Ortega, presentó este miércoles la hoja de ruta económica del país, un plan basado en las industrias extractivas de petróleo y minería, durante una charla en Bangkok en el contexto de las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. El expresidente del Banco Central de Venezuela —país que restableció en abril su relación con el FMI tras abandonar el organismo en 2019— trazó una estrategia sustentada en cuatro pilares, en la que destaca el crecimiento basado en aprovechar el «incremento en la producción del sector extractivo», principalmente petróleo y minerales. «Son los principales motores para generar ingresos externos y nos permiten financiar el resto de la economía», remarcó el representante de Caracas.
Según dijo recientemente la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el país sudamericano acumula 22 trimestres consecutivos de crecimiento económico. El FMI reveló el martes, en su informe de perspectivas económicas mundiales, que proyecta un crecimiento del 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) para este año y un 7 % para 2027. «Si Venezuela ha crecido tantos trimestres con las restricciones que hemos sufrido, ahora nos llega una buena oportunidad para que el crecimiento alcance su verdadero potencial», apuntó Ortega, quien también ejerce de representante de Venezuela ante el FMI.
Los cuatro pilares de la hoja de ruta
Otros asuntos que subrayó fueron los de utilizar el aumento de los ingresos fiscales procedentes de las industrias extractivas para financiar sectores «desatendidos en la última década, como el suministro de agua y electricidad», y reconectar al país con el sistema financiero internacional para resolver el problema de deuda pública, algo que abordan «desde inicios de año», dijo Ortega. El plan también contempla invertir los ingresos potenciales por la recuperación de la producción petrolera y minera para ampliar el resto de la economía y desarrollar capacidad industrial.
Inflación, dolarización y crisis salarial
En el mismo documento, el FMI estimó una inflación anual de 467,9 % para el cierre del presente ejercicio en Venezuela, donde expertos señalan que una de las principales causas de este incremento es el aumento de la cotización del dólar, principal referente para cotizar bienes y servicios en el país petrolero, como consecuencia de la hiperinflación que vivió entre 2017 y 2021. Respecto a la dolarización de la economía venezolana y la pérdida de valor del bolívar, Ortega señaló que es una situación que están tratando. «La dolarización no es la respuesta adecuada para el país, sino fortalecer nuestra moneda nacional. El crecimiento y la estabilidad se verán reflejados en el fortalecimiento del bolívar. A medio plazo, nuestra moneda cubrirá el 100 % de nuestra economía local», dijo.
Pese al crecimiento económico, sindicalistas y trabajadores de varios sectores denuncian que persiste la crisis salarial en el país. Ortega aseguró que Venezuela «ha aprendido de sus errores», al indicar que los años de bonanza vinculados al alto precio del crudo permitían a Venezuela importar gran parte de productos esenciales, «porque era lo fácil y teníamos dólares para gastar». Con esta hoja de ruta, el Gobierno venezolano busca capitalizar el repunte de los precios del crudo y la reapertura de canales financieros internacionales para consolidar una recuperación que, según sus proyecciones, podría acelerarse notablemente en los próximos dos años.