El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que su Gobierno permitirá durante los próximos 90 días la importación de hasta 300.000 toneladas de carne molida libre de aranceles, en una medida destinada a aumentar la oferta y frenar el alza de los precios que pagan los consumidores. La decisión, comunicada a través de su plataforma Truth Social, establece que los productos importados deberán comercializarse con un precio al menos un 25 % inferior al del mercado nacional.
Trump no especificó los países proveedores, pero Estados Unidos mantiene un importante flujo de importaciones desde Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Panamá, Colombia y Argentina. Según datos de TradeInt, Australia fue el principal suministrador de carne bovina en el primer trimestre de 2026, con exportaciones por valor de 935,4 millones de dólares, equivalentes al 19,43 % del total importado, seguida de Nueva Zelanda y Brasil.
La medida se produce en un contexto de contracción de la cabaña ganadera estadounidense, que ha elevado la dependencia de las importaciones. Actualmente, los productos importados representan alrededor del 17,34 % del suministro de carne bovina del país, y las proyecciones indican que las importaciones aumentarán un 3 % este año, mientras la producción nacional podría caer cerca del 1 %. El inventario de ganado se encuentra entre los niveles más bajos de las últimas décadas.
Trump defendió la medida como un alivio para los consumidores sin abandonar el apoyo a los productores locales. "Este acuerdo reducirá los precios para los estadounidenses y, al mismo tiempo, dará margen a nuestro Gran Rodeo Americano para que vuelva a crecer", afirmó. El anuncio llega en un momento de presión sobre los costos de los alimentos, agravada por el aumento de los gastos en combustible y transporte, factores que han contribuido al encarecimiento generalizado de los productos en el mercado estadounidense. La suspensión temporal de aranceles busca mitigar ese impacto, aunque el tiempo dirá si la estrategia logra equilibrar la balanza entre oferta, precios y producción local.