Al menos una persona falleció en la madrugada del sábado tras un ataque masivo con drones lanzado por Rusia sobre Ucrania, en una jornada en la que también se confirmó la repatriación de 528 cuerpos de soldados ucranianos muertos en combate. Los ataques se produjeron un día después de que ambos países intercambiaran 205 prisioneros de guerra cada uno.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 294 drones durante la noche, de los cuales 269 fueron derribados. Sin embargo, 20 de estos aparatos alcanzaron sus objetivos en 15 ubicaciones diferentes. En la ciudad de Jersón, cinco edificios residenciales de gran altura y 19 viviendas resultaron dañados, lo que dejó un fallecido y 23 heridos, según el gobernador regional, Oleksandr Prokudin.
Las regiones de Odesa, Járkov y Sumy también sufrieron ataques contra infraestructuras críticas y civiles. En Odesa, 39 localidades se quedaron sin suministro eléctrico tras los daños en la red, afectando a más de 22.000 usuarios. En Járkov, resultaron dañadas una carretera, dos estaciones de metro, la red de transporte eléctrico, un trolebús y una parada de autobús. En Sumy, un edificio de oficinas, una ambulancia, varios minibuses y automóviles fueron impactados, dejando siete heridos.
Por su parte, las autoridades rusas de la región fronteriza de Belgorod informaron que un ataque con drones ucranianos causó la muerte de un civil en la localidad de Krasnaya Yaruga, cuando un vehículo fue alcanzado.
En paralelo a los combates, Rusia devolvió a Ucrania los cuerpos de 528 soldados ucranianos fallecidos. «Como resultado de los esfuerzos de repatriación, los cuerpos de 528 personas fallecidas han sido devueltos a Ucrania; según la parte rusa, podrían ser militares ucranianos», señaló el centro de prisioneros de guerra ucraniano en redes sociales. Las autoridades realizarán las identificaciones pertinentes.
Un día antes, ambos países habían canjeado 205 prisioneros de guerra por bando, cumpliendo la primera fase del intercambio de 1.000 soldados por cada lado anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien también promovió una tregua de tres días del 9 al 11 de mayo. Desde el inicio de la invasión rusa hace más de cuatro años, el intercambio de prisioneros y la repatriación de restos ha sido una de las pocas áreas de cooperación sostenida entre Moscú y Kiev.