El Gobierno de Qatar ha asegurado este martes que las gestiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán han registrado avances significativos, y ha confirmado que un borrador de posible acuerdo ya circula entre las partes, en el marco de los esfuerzos por reactivar las negociaciones y encontrar una salida diplomática a las tensiones que mantienen en vilo a la región. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, Majed Al-Ansari, explicó que el documento se encuentra en proceso de revisión, aunque aclaró que por el momento no hay reuniones directas programadas entre ambos gobiernos.
Pese al optimismo catarí, Irán ha reiterado que actualmente no mantiene conversaciones con Washington. El asesor del líder supremo iraní, Mohsen Rezaee, sostuvo que cualquier avance dependerá de que Estados Unidos modifique su postura y dé el primer paso hacia un acercamiento, en un contexto de máxima desconfianza mutua.
Las declaraciones de Doha han tenido un efecto inmediato en los mercados energéticos: el precio internacional del petróleo volvió a caer y el barril de crudo descendió por debajo de los 80 dólares durante la jornada europea, después de las alzas provocadas por la incertidumbre de los últimos días. La tensión en el estrecho de Ormuz —arteria clave para el comercio mundial de petróleo y gas— sigue siendo el epicentro de la crisis, agravada por el reciente ataque a un buque de carga cerca de la costa de Omán, mientras el tránsito marítimo en la zona permanece reducido.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que su propuesta representa una "última oportunidad" para lograr un entendimiento con Irán, y ha reiterado la posibilidad de adoptar nuevas acciones militares si no se alcanza un acuerdo. Qatar y Omán, que desempeñan un papel clave como mediadores, continúan facilitando el diálogo en un escenario donde las palabras y los hechos parecen avanzar a ritmos distintos.