El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado una nueva acusación contra Jonathan Rinderknecht, un residente de Florida de 30 años, por haber provocado supuestamente el incendio de Palisades, que en enero de 2025 devastó una zona de Los Ángeles y causó la muerte de doce personas. La nueva imputación, divulgada este viernes por el diario Los Angeles Times, descarta uno de los tres cargos originales y modifica los otros dos, después de que el primer juicio, celebrado en junio pasado, quedara anulado al no lograr el jurado un veredicto unánime.
Rinderknecht, conductor de Uber, siempre ha mantenido su inocencia. De hecho, diez de los doce miembros del jurado en el primer proceso se inclinaron a su favor. Según la acusación, el sospechoso provocó un incendio en la madrugada del 1 de enero de 2025 en el sendero Skull Rock, que ardió de forma subterránea y latente durante casi una semana, hasta que los fuertes vientos del 7 de enero reavivaron las llamas y desataron el siniestro que arrasó el exclusivo barrio de Palisades.
Las pruebas recopiladas incluyen una imagen generada por ChatGPT que mostraba una ciudad en llamas, así como videos grabados por el propio Rinderknecht mientras escuchaba una canción cuyo videoclip mostraba objetos incendiándose. Según la declaración jurada, el hombre huyó del lugar tras el inicio del fuego, regresó más tarde para grabar el avance de las llamas y mintió sobre su ubicación, aunque los datos de su iPhone lo situaban a solo nueve metros del punto de origen. Fue detenido en octubre pasado en Florida, adonde se había mudado.
El incendio de Palisades, el más violento de una serie de fuegos que asolaron Los Ángeles en enero de 2025, arrasó cerca de 9.500 hectáreas, quemó más de 6.000 estructuras y dejó un saldo de 12 víctimas mortales. El nuevo juicio está previsto para octubre, mientras la comunidad angelina espera respuestas sobre una tragedia que marcó la historia reciente de la ciudad.