La Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI) anunció este lunes que acelerará «con carácter de urgencia» el desarrollo de tres vacunas experimentales dirigidas contra la cepa Bundibugyo del ébola, responsable del actual brote en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, que ya suma al menos 282 casos confirmados y cerca de 1.000 sospechosos.
«Con el virus de Bundibugyo propagándose rápidamente y sin vacunas autorizadas, cada día cuenta en esta carrera contrarreloj frente a esta enfermedad mortal», afirmó el doctor Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, una alianza público-privada global que financia y acelera el desarrollo de contramedidas biológicas contra enfermedades infecciosas emergentes.
CEPI invertirá en una cartera de candidatos vacunales en desarrollo, entre ellos los de la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI), Moderna y la Universidad de Oxford, que se fabricarán en el Serum Institute of India (SII). La Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó estos tres candidatos como los más prometedores de los que están actualmente en desarrollo para combatir el ébola.
Financiación millonaria para ensayos preclínicos y clínicos
CEPI anunció una asignación de hasta 50 millones de dólares (43 millones de euros) para ensayos preclínicos y clínicos de fase uno del candidato de Moderna, que utiliza la misma tecnología de ARN mensajero validada durante la COVID-19. La Universidad de Oxford y el SII recibirán una asignación inicial de hasta 8,6 millones de dólares (7,4 millones de euros) para ensayos preclínicos y otras actividades de desarrollo de cara a los ensayos de fase uno. IAVI, por su parte, recibirá hasta 3,2 millones de dólares (2,57 millones de euros); su candidato emplea la misma plataforma vacunal rVSV que una vacuna aprobada y precalificada por la OMS contra la cepa Zaire del ébola.
Apoyo de la OMS y los CDC de África
El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, calificó la inversión como «un paso importante en nuestra respuesta colectiva» y destacó que una vacuna contra Bundibugyo podría ayudar a controlar esta epidemia y reforzar la preparación ante futuros brotes. El doctor Jean Kaseya, director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, señaló que la iniciativa es «oportuna y crucial para la salud de África, así como para su seguridad económica y para avanzar en la ambición del continente de construir una capacidad sostenible de I+D y fabricación de vacunas».
Todas las plataformas tecnológicas subyacentes de estas vacunas cuentan con amplios datos de seguridad y se han utilizado para desarrollar candidatos que han demostrado eficacia preclínica o clínica frente a otros patógenos, como las cepas Zaire y Sudán del ébola, así como frente al virus de Marburgo.
Mientras se desarrollan las vacunas, la OMS señaló que la prioridad inmediata es detener la transmisión con herramientas utilizadas desde hace décadas en las respuestas al ébola: vigilancia epidemiológica, pruebas y diagnóstico rápidos, rastreo de contactos, aislamiento y atención de pacientes, prevención y control de infecciones, movilización comunitaria y entierros seguros y dignos.