Brunéi. — La alta representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, lanzó este martes un mensaje tajante a la comunidad internacional: es hora de buscar fuentes energéticas alternativas al petróleo ruso. En medio de la crisis energética desatada por la guerra en Oriente Medio, Kallas advirtió que esta situación está jugando a favor del Kremlin.
«Los ingresos del petróleo son los que Rusia utiliza para financiar la guerra en Ucrania. A todos nos interesa que esa guerra termine. Y las guerras terminan cuando los agresores se quedan sin dinero para financiarlas», señaló la jefa de la diplomacia europea.
Kallas se encuentra en Brunéi participando en una reunión con cancilleres del Sudeste Asiático, una región que, ante los bloqueos en el estrecho de Ormuz, ha recurrido a Moscú para cubrir sus necesidades energéticas.
Un mensaje claro: diversificar, no depender de Rusia
«Abogamos por diversificar las fuentes y encontrarlas en otros lugares, no en Rusia», defendió Kallas al término del encuentro con los cancilleres asiáticos. Y subrayó que ese es el «mensaje» que la UE transmite a «socios en todo el mundo que buscan estabilidad».
La crisis de suministro energético derivada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán —que ha bloqueado el estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de petróleo y gas—, está, según Kallas, «beneficiando a Rusia». En tiempos de paz, la mayor parte de ese combustible se dirige a países asiáticos.
Asia recurre a Rusia para amortiguar la crisis
Muchos países de Asia —que reciben entre el 84 % y el 90 % del petróleo y cerca del 83 % del gas natural licuado procedente del golfo Pérsico— se han acercado a Rusia para aliviar los problemas de suministro y el repunte de precios internos. Entre ellos figuran Indonesia, Filipinas, Tailandia, India y China.
Filipinas fue el primer país del mundo en declarar el estado de emergencia energética a finales de marzo. Poco después, la única refinería del país, Petron, anunció la compra de 2,48 millones de barriles de crudo ruso, aprovechando el levantamiento temporal de sanciones por parte de Estados Unidos al crudo ruso en tránsito. Con sus reservas de combustible en niveles críticos, Manila busca ahora la aprobación de Washington para nuevas compras, tras haber vencido esa exención temporal este mes.
Indonesia también ha dado pasos firmes. Su presidente, Prabowo Subianto, viajó a mediados de abril a Moscú, donde se reunió con Vladímir Putin. A su regreso, Yakarta declaró: «Hemos logrado resultados bastante buenos, lo que nos permitirá aumentar nuestras reservas de crudo».
Por su parte, los dos gigantes asiáticos, India y China, fueron de los pocos países que mantuvieron la compra de crudo ruso incluso después del inicio de la campaña militar contra Kiev.