La agencia oficialista iraní Mehr publicó este viernes un supuesto borrador de acuerdo entre Irán y Estados Unidos que contempla el cese inmediato y permanente de las hostilidades en múltiples frentes de Medio Oriente, incluido el Líbano. El documento, aún no confirmado oficialmente, marca un posible punto de inflexión en décadas de tensiones.
Puntos clave del memorando
Según la filtración, el entendimiento incluye:
- Un alto el fuego "permanente e inmediato" en todos los frentes, con especial mención al Líbano.
- Un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní.
- El levantamiento total de las sanciones primarias y secundarias impuestas por Washington.
Además, el borrador asegura que Irán no cedería el control del estrecho de Ormuz, arteria vital para el comercio mundial de petróleo.
Cautela y líneas rojas en Teherán
Pese a la filtración, el Gobierno iraní insiste en que aún no hay una decisión final. El portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, reconoció que gran parte del documento ya está redactado, pero persisten "diferencias importantes". "Irán no renunciará a sus líneas rojas", advirtió, calificando de "especulativos" los rumores sobre una ceremonia de firma en Europa. Fuentes estatales negaron que se haya firmado ningún memorando vinculante hasta la fecha.
La presión de Trump
Horas antes, Donald Trump aseguró desde el Despacho Oval: "Acabamos de alcanzar un gran acuerdo para resolver el conflicto con Irán". El presidente estadounidense afirmó que solo resta ultimar la documentación y que el pacto cuenta con el respaldo de los más altos niveles del liderazgo iraní. Trump adelantó que la posible firma podría realizarse en Europa, con el vicepresidente JD Vance como representante de EE.UU., y reveló que canceló bombardeos previstos contra objetivos iraníes este jueves debido a los avances diplomáticos.
Tensiones latentes
Las declaraciones llegan en pleno repunte de la tensión en Medio Oriente, tras incidentes militares que han puesto en duda la frágil tregua alcanzada en abril. Mientras Washington muestra optimismo, Teherán mantiene un hermetismo calculado: la negociación continúa, pero el desenlace sigue abierto.