Farándula

¿Ir al museo o al gimnasio? El arte rejuvenece igual que el ejercicio revela un estudio

IMG 6245

Participar semanalmente en actividades artísticas no solo alimenta el espíritu, sino que también frena el deterioro biológico. Un estudio del University College London (UCL) publicado en la revista 'Innovation in Aging' revela que quienes asisten a un concierto, se apuntan a un coro, visitan una galería o practican cerámica al menos una vez por semana muestran un ritmo de envejecimiento biológico un 4% más lento que quienes apenas participan. El impacto es comparable al del ejercicio físico regular, según los investigadores.

El equipo analizó datos de encuestas y muestras de sangre de 3.556 adultos en Reino Unido, y cruzó el grado de implicación en actividades artísticas y culturales con siete 'relojes epigenéticos' —herramientas que miden los cambios químicos en el ADN asociados al envejecimiento—. Los resultados fueron más evidentes en mayores de 40 años y se mantuvieron tras ajustar por factores como el índice de masa corporal, el tabaquismo, el nivel educativo y los ingresos.

Participar en alguna actividad artística al menos tres veces al año se vinculó a un envejecimiento un 2% más lento según el reloj DunedinPACE; la participación mensual, a un 3%, y la semanal, a un 4%. En la prueba PhenoAge, quienes practicaban arte semanalmente tenían, de media, un año menos de edad biológica que los de baja participación. En comparación, hacer ejercicio cada semana se asoció a algo más de medio año de diferencia. La autora sénior, Feifei Bu, señaló: “Este es el primer estudio que vincula las artes con un ritmo más lento de envejecimiento biológico. Las actividades artísticas reducen el estrés, disminuyen la inflamación y mejoran la salud cardiovascular, del mismo modo que el ejercicio”.

La autora principal, Daisy Fancourt, explicó que cada actividad aporta diferentes 'ingredientes' beneficiosos: estimulación física, cognitiva, emocional o social. Por eso, participar en una variedad de prácticas artísticas puede ser especialmente favorable. Los investigadores concluyen que las artes merecen un lugar junto al ejercicio en las recomendaciones de envejecimiento saludable. Así que reserve esa entrada, apúntese a esa clase o visite esa exposición: su ADN podría agradecérselo.