El paso del Mundial de Fútbol por Nueva York ha dejado una huella económica contundente. La gobernadora del estado, Kathy Hochul, reveló este lunes que el torneo, disputado entre el 11 de junio y el pasado domingo —con final que coronó a España como campeona—, generó hasta la fecha 228 millones de dólares en ingresos fiscales locales y estatales, una cifra que supera las previsiones iniciales y que, según las autoridades, seguirá creciendo cuando se contabilicen los últimos partidos de eliminación.
El MetLife Stadium de Nueva Jersey, rebautizado como Estadio Nueva York/Nueva Jersey para la cita, albergó ocho encuentros que reunieron a más de 560.000 espectadores. Solo los cinco partidos de la fase de grupo generaron un gasto directo de los visitantes de 1.200 millones de dólares, con un impacto económico total estimado en 2.100 millones, una cifra que no incluye los tres duelos de la fase final, lo que augura un balance aún más abultado.
El sector hotelero fue uno de los grandes beneficiados. Entre el 8 de junio y el 4 de julio, los hoteles de la ciudad de Nueva York ingresaron aproximadamente 1.070 millones de dólares por habitaciones, un incremento del 20,6% respecto al mismo período del año anterior, sin contar el alojamiento en otras zonas del estado. Además, el programa de recompensas 'Welcome World', lanzado en mayo, generó cerca de 10.000 visitas a pequeños negocios, instituciones culturales y eventos comunitarios, mientras que se vendieron casi 120.000 boletos para los autobuses lanzadera que conectaron con el estadio.
Hochul subrayó que el legado del torneo va más allá de los números: "Esto no termina aquí", afirmó, y destacó la inversión de cinco millones de dólares en campos de fútbol y programas juveniles para garantizar que el impacto deportivo perdure en el tiempo. El Mundial ha demostrado ser, también en lo económico, un evento de alcance histórico para el estado de Nueva York.