El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, acordaron este jueves en Pekín que Irán “nunca” debe desarrollar armas nucleares y defendieron mantener abierto el estrecho de Ormuz para garantizar el libre flujo mundial de petróleo y gas.
Según un comunicado difundido por la Casa Blanca tras la primera jornada de la cumbre bilateral en el Gran Palacio del Pueblo, ambos líderes coincidieron en la necesidad de evitar restricciones al tránsito energético por la estratégica vía marítima.
“El estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para sostener el libre flujo de energía”, señaló Washington en el comunicado.
La nota añade que Xi expresó la oposición de China a la militarización de la zona y rechazó cualquier intento de imponer peajes o cobros por el uso del estrecho, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
China estudia aumentar compras de petróleo estadounidense
De acuerdo con la Casa Blanca, Xi también manifestó interés en incrementar las compras de crudo estadounidense con el objetivo de reducir la dependencia china del petróleo procedente del Golfo Pérsico, en medio de la creciente inestabilidad regional derivada de la guerra en Irán.
La reunión también sirvió para abordar asuntos comerciales y económicos entre las dos mayores economías del planeta.
Washington aseguró que ambas potencias se comprometieron a ampliar la cooperación económica, facilitar un mayor acceso de empresas estadounidenses al mercado chino e impulsar nuevas inversiones chinas en sectores industriales de Estados Unidos.
Musk, Cook y Huang tuvieron protagonismo en la delegación estadounidense
La primera jornada de conversaciones contó además con la participación de destacados empresarios tecnológicos estadounidenses integrados en la delegación de Trump.
Entre ellos destacaron Elon Musk, director ejecutivo de Tesla; Tim Cook, de Apple; y Jensen Huang, líder de Nvidia.
Los tres empresarios participaron desde el inicio en la ceremonia oficial de bienvenida con honores militares celebrada en las escalinatas del Gran Palacio del Pueblo y posteriormente estuvieron presentes en parte de la reunión de trabajo entre ambos mandatarios.
Fentanilo, agricultura y comercio también estuvieron sobre la mesa
Durante el encuentro, Trump pidió a Xi mantener los esfuerzos para frenar el flujo de precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo que terminan ingresando en Estados Unidos.
Asimismo, el mandatario estadounidense solicitó que China incremente las compras de productos agrícolas estadounidenses, uno de los sectores más afectados por años de tensiones comerciales entre ambos países.
La reunión bilateral, en la que participaron altos funcionarios de ambos gobiernos, se prolongó durante algo más de dos horas y concluyó sin grandes acuerdos inmediatos ni anuncios de impacto.
Sin embargo, Trump aseguró previamente que esta cumbre podría convertirse en “la más importante de la historia”, mientras ambas potencias buscan estabilizar una relación marcada por disputas comerciales, rivalidad tecnológica y crecientes tensiones geopolíticas.