Los Mossos d’Esquadra detuvieron este martes a Jonathan Andic, hijo mayor de Isak Andic —fundador de la multinacional textil Mango—, para conducirlo a declarar ante un juzgado de Martorell (Barcelona) como investigado por la muerte de su padre, ocurrida en diciembre de 2024 al caer por un precipicio en la montaña de Montserrat.
Fuentes cercanas al caso informaron a EFE que la detención se produjo tras más de un año de investigaciones sobre las circunstancias del fallecimiento. Jonathan Andic fue trasladado a dependencias judiciales para la práctica de diligencias habituales antes de su comparecencia ante el juez, previsiblemente en las próximas horas.
Un portavoz autorizado de la familia insistió en que la colaboración de Jonathan Andic con las autoridades «ha sido y será máxima» y señaló que «está declarando» en el marco de la investigación abierta. Sin embargo, no pudo aportar más detalles sobre las diligencias debido al secreto de sumario que pesa sobre la causa.
El accidente mortal en Montserrat
Isak Andic, el hombre más rico de Cataluña, falleció el 14 de diciembre de 2024 al precipitarse desde unos 150 metros de altura durante una excursión con su hijo mayor para visitar las cuevas de salitre de Collbató, una ruta sin grandes dificultades que transcurre por el macizo de Montserrat.
La jueza archivó provisionalmente la causa en enero de 2025, pero la reabrió dos meses después para incorporar ampliaciones de los atestados policiales, incluidas las declaraciones de familiares y personas del entorno de la víctima y del detenido, que fueron interrogados como testigos.
Las sospechas de los Mossos
Tras la reapertura, los Mossos centraron sus pesquisas en Jonathan Andic. El pasado mes de septiembre le requirieron su teléfono móvil para analizarlo y desde entonces buscan indicios que arrojen luz sobre las circunstancias de la muerte del fundador de Mango.
Los agentes basan sus sospechas en ciertas incongruencias que apreciaron en las dos declaraciones que Jonathan Andic prestó tras la muerte de su padre —por ejemplo, sobre el lugar exacto donde se encontraba cuando su padre se precipitó, dónde aparcó el vehículo o si tomó fotografías durante la excursión— y en las propias circunstancias de la caída. Los investigadores consideran difícil que un cuerpo se despeñe en ese punto sin que se ejerciera cierta fuerza sobre él.
También indagan si Jonathan Andic mantenía una mala relación con su padre, una hipótesis que fue negada de forma casi unánime por los allegados del fundador de Mango interrogados como testigos, entre ellos sus dos hijas (Judith y Sarah), su tío, así como directivos y trabajadores de la empresa.
Otro hecho que ha levantado las sospechas de los investigadores es que, antes de salir de excursión por Montserrat, el detenido habría pedido al escolta que habitualmente protegía a Isak Andic que los dejara solos, con el pretexto de que necesitaba hablar en privado con su padre.
La policía catalana detuvo al sospechoso cuando estaba a punto de expirar la última prórroga de la investigación acordada por el juzgado.