Salud

Comer bien a partir de los 45 puede alargar la vida hasta tres años

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Un estudio con más de 100.000 participantes confirma que adoptar patrones saludables como la dieta mediterránea reduce el riesgo de muerte prematura entre un 18% y un 24%. Mejorar la alimentación a los 80 aún suma años de vida

Nunca es tarde para sentarse a la mesa y cambiar el rumbo de la salud. Un estudio publicado en la revista Science Advances revela que seguir una dieta saludable a partir de los 45 años puede reducir entre un 18% y un 24% el riesgo de mortalidad por todas las causas, lo que se traduce en entre dos y tres años más de esperanza de vida.

La investigación, realizada con 103.649 participantes durante más de una década, analizó la alimentación y las características genéticas de los voluntarios para determinar el impacto real de los hábitos alimentarios en la longevidad.

Cinco dietas, un mismo resultado
Los científicos evaluaron cinco patrones alimentarios distintos:

  • Índice Alternativo de Alimentación Saludable-2010
  • Dieta Mediterránea
  • Índice de Dieta Saludable a Base de Plantas
  • Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión (DASH)
  • Dieta para la Reducción del Riesgo de Diabetes (DRRD)

En todos los casos, quienes mantuvieron una alimentación saludable mostraron menor riesgo de muerte prematura, con independencia de su carga genética.

Los años que se ganan (o se pierden) en la mesa
El estudio cuantifica por primera vez con precisión los años de vida que pueden ganarse:

  • Hombres de 45 años con mejores puntuaciones dietéticas: entre 1,9 y 3 años adicionales.
  • Mujeres de 45 años en la misma situación: entre 1,5 y 2,3 años más.

La asociación fue especialmente marcada en hombres que seguían la dieta DRRD y en mujeres que optaban por la dieta mediterránea.

Más allá de los genes
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la alimentación saludable prolonga la vida "independientemente de que las personas sean portadoras de genes de longevidad" . Es decir, la dieta puede compensar una predisposición genética adversa.

Nunca es tarde: mejorar a los 80 también suma
Los investigadores también analizaron el impacto de cambiar los hábitos en edades avanzadas:

  • Mejorar la alimentación a los 80 añospuede suponer hasta dos años más de vida en hombres y hasta uno en mujeres, frente a quienes mantienen una dieta deficiente.

La voz de los expertos
Esther López García, catedrática de Medicina Preventiva de la Universidad Autónoma de Madrid, explicó que el estudio aborda una cuestión clásica:

"Si los estilos de vida, en particular la dieta, pueden modificar la predisposición genética a vivir más años. Los resultados muestran que, más allá de la carga genética, una buena alimentación es clave para lograr una vida más longeva" .

Fernando Rodríguez Artalejo, investigador de CIBERESP e IMDEA Food, destacó que el trabajo aporta un dato concreto: los beneficios medidos en años adicionales de vida.

Dolores Corella, investigadora del CIBEROBN, recordó que el reto actual no es solo vivir más, sino alcanzar una esperanza de vida libre de enfermedad, para lo que también influyen la actividad física, el buen descanso y evitar el tabaco.

La dieta como inversión a largo plazo
El estudio de Science Advances confirma que la alimentación no es solo cuestión de peso o estética: es una de las herramientas más poderosas para ganar años de vida con calidad. Y lo mejor de todo: nunca es tarde para empezar. A los 45, a los 60 o incluso a los 80, cambiar lo que se pone en el plato puede traducirse en más tiempo para compartir, para disfrutar, para vivir.

La ciencia lo dice claro: la longevidad también se construye en la cocina.