PEKÍN. — China está acortando a un ritmo acelerado la distancia tecnológica con Estados Unidos en inteligencia artificial (IA), hasta situarla en apenas 3 %, según un análisis de Bloomberg Intelligence que vuelve a poner el liderazgo estadounidense bajo presión.
El informe señala que los principales modelos chinos se acercaron significativamente a sus competidores estadounidenses tras el lanzamiento de DeepSeek Flash V4.1 en septiembre. El modelo obtuvo 81,1 puntos en LiveBench, una plataforma que evalúa el desempeño de sistemas de IA en tareas de razonamiento, análisis y resolución de problemas.
Con esa puntuación, Flash V4.1 se situó sexto a nivel mundial, cerca de Fable 5.1, de la estadounidense Anthropic, que encabezó la clasificación con 83,4 puntos.
De una brecha del 15 % a solo 3 %
La evolución refleja la velocidad con la que las compañías chinas están cerrando terreno. La diferencia frente a los modelos estadounidenses era del 15 % a comienzos de año y del 9 % en mayo, antes de reducirse al 3 % en septiembre.
Para Robert Lea, analista sénior de Bloomberg Intelligence, esta tendencia podría traducirse en nuevas ganancias de cuota de mercado para las plataformas chinas y plantea interrogantes sobre la capacidad de Estados Unidos para mantener su supremacía tecnológica en el largo plazo.
Aun así, el liderazgo mundial continúa concentrado en empresas estadounidenses y solo DeepSeek, Moonshot y Alibabalograron colocar modelos entre los 15 primeros de la clasificación analizada.
La IA se convierte en un nuevo frente de rivalidad
El avance chino adquiere especial relevancia en medio de la creciente competencia estratégica entre Washington y Pekín.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido que Estados Unidos debe conservar el liderazgo en IA y ha rechazado ralentizar su desarrollo ante el riesgo de que China termine superándolo.
La rivalidad tecnológica, sin embargo, ha comenzado a combinarse con esfuerzos de coordinación. Tras su reciente encuentro en Washington, Trump y el presidente chino, Xi Jinping, acordaron establecer un canal bilateral para responder ante posibles incidentes relacionados con sistemas de IA.
El desafío para Washington es cada vez más evidente: la ventaja estadounidense sigue existiendo, pero la velocidad con la que China está cerrando la brecha podría convertir la supremacía tecnológica en una competencia mucho más reñida de lo previsto.