Houston, Texas. — Chevron registró un beneficio neto de 2.210 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, lo que representa una caída del 36,8 % respecto a los 3.500 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior, según informó la compañía este viernes. La facturación total alcanzó los 48.607 millones de dólares, ligeramente por encima de los 47.610 millones del primer trimestre de 2025.
El aumento de los ingresos estuvo impulsado por un crecimiento del 15 % en la producción interanual, hasta los 3,86 millones de barriles diarios (bpd), apoyado en la adquisición de Hess y en una mayor actividad en Estados Unidos, donde la extracción se incrementó un 24 %.
Volatilidad geopolítica y repunte del crudo
El trimestre estuvo marcado por una fuerte volatilidad en los precios del petróleo. Durante los dos primeros meses del año, los precios se mantuvieron bajos ante las expectativas de un superávit en el mercado. Sin embargo, a partir del 28 de febrero, tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, el crudo repuntó con fuerza, disparando los costos energéticos a nivel global.
El consejero delegado de Chevron, Mike Wirth, destacó en un comunicado la «solidez» del desempeño operativo pese a la incertidumbre global. «Pese a la elevada volatilidad geopolítica y las interrupciones asociadas en el suministro, Chevron registró un sólido desempeño en el primer trimestre, lo que subraya la resiliencia de nuestra cartera y el valor de una ejecución disciplinada», afirmó.
Wirth añadió que la empresa sigue «vigilando de cerca los acontecimientos en Oriente Medio, con especial atención a la seguridad de nuestra plantilla y la integridad de nuestras operaciones y activos». «El entorno externo impredecible refuerza la importancia de mantener una inversión disciplinada para garantizar un suministro energético fiable y la seguridad energética global», señaló.
Resultados por negocio: upstream gana, downstream pierde
En el negocio de exploración y producción (upstream), Chevron obtuvo 3.909 millones de dólares, por encima de los 3.758 millones del año anterior, gracias al mayor volumen de extracción. En cambio, el área de refinado y comercialización (downstream) registró pérdidas de 817 millones de dólares, frente a las ganancias de 325 millones del mismo periodo de 2025, afectada por menores márgenes y mayores costes.
El flujo de caja operativo se redujo a 2.500 millones de dólares, frente a los 5.200 millones de un año antes, debido principalmente a «mayores salidas de capital circulante». A pesar de la caída, la compañía devolvió 6.000 millones de dólares a sus accionistas entre dividendos y recompras de acciones, y anunció un dividendo trimestral de 1,78 dólares por acción.
En resumen: Chevron ganó un 37 % menos en el primer trimestre pese al repunte del crudo por la guerra en Irán. La producción creció un 15 % gracias a Hess y a la actividad en EE. UU., pero el negocio de refinación entró en pérdidas. La compañía mantiene una inversión disciplinada y vigila de cerca Oriente Medio.