La capital francesa ha vuelto a vibrar con la presencia de Céline Dion. Este viernes 28 de agosto, la cantante canadiense aterrizó en París para iniciar los ensayos de lo que será su gran regreso a los escenarios, una residencia de 16 conciertos programados entre el 12 de septiembre y el 17 de octubre en un recinto con capacidad para más de 30.000 espectadores por noche. Pero la emoción no esperó a las primeras notas: una multitud de admiradores se congregó frente al lujoso hotel Royal Monceau, en la avenida Hoche, para recibir a su ídola con muestras de cariño que han vuelto a poner de manifiesto la estrecha relación entre la artista y el público francés.
La expectación no es casual. Desde su inolvidable actuación en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024, Dion no había ofrecido un concierto en Francia, y su última gira en el país data de 2017. Pero el vínculo con el público galo es profundo y duradero: de sus 27 álbumes de estudio, 15 han sido grabados en francés, lo que convierte a París en el escenario natural para este esperado reencuentro. La artista afronta una agenda intensa, con tres conciertos semanales (miércoles, viernes y sábados) que tienen las entradas agotadas desde hace meses, y una segunda tanda de diez funciones ya confirmada para mayo de 2027.
Ante la marea de seguidores que coreaban su nombre, Dion se detuvo brevemente para dirigir unas palabras a la prensa y a sus fans, recogidas por BFM-TV: "Siempre me he sentido arropada desde el primer día y es una historia que continúa. En efecto, este es mi segundo hogar. Agradezco que estéis aquí, muchas gracias". Un gesto que refleja la emoción de un regreso que ha sido largamente esperado, no solo por el público, sino también por la propia artista.
Durante los últimos seis años, Céline Dion ha permanecido alejada de los grandes escenarios por motivos de salud. La cantante padece el síndrome de la persona rígida, un raro trastorno neurológico que ha afectado su capacidad para cantar y que la ha obligado a someterse a largos periodos de tratamiento y rehabilitación. Su presencia en París y el compromiso con esta residencia de conciertos suponen un paso definitivo en su recuperación y un mensaje de esperanza para sus millones de seguidores en todo el mundo. La 'Dionmanía' está de vuelta, y París se prepara para ser el epicentro de uno de los regresos más emotivos de la música contemporánea.