Santo Domingo.– El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, encabezado por el juez Raymundo Antonio Mejía Zorrilla, dispuso este martes el receso de la audiencia preliminar contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, imputados por el colapso de una estructura que conmocionó al país. La próxima cita judicial quedó fijada para el 20 de abril a las 10:00 de la mañana, en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
La audiencia, que estaba pautada para las 9:00 de la mañana, había generado una enorme expectativa entre familiares de las víctimas, abogados y la opinión pública, al tratarse de uno de los casos más impactantes de los últimos años. Sin embargo, el tribunal decidió otorgar un plazo de un mes para la realización de un peritaje técnico solicitado por la defensa de los hermanos Espaillat, relacionado con las causas del colapso de la estructura que causó múltiples víctimas mortales y decenas de heridos.
Un proceso que no da tregua
El juez Mejía Zorrilla, quien ya había aplazado una audiencia anterior para garantizar los plazos procesales y la notificación formal de la acusación a todas las partes, priorizó ahora la necesidad de contar con un informe pericial independiente. La defensa argumenta que dicho análisis es clave para determinar responsabilidades técnicas en el siniestro, mientras que el Ministerio Público sostiene que ya existen elementos suficientes para enviar a juicio de fondo a los imputados.
Durante la breve jornada de hoy, no se conocieron detalles adicionales de la acusación ni se presentaron pruebas, ya que el tribunal centró su decisión en el cronograma del peritaje. La medida busca garantizar el derecho a la defensa sin dilatar innecesariamente el proceso, un equilibrio delicado en un caso que ha conmocionado a la sociedad dominicana.
Expectativa y dolor en cada paso judicial
El colapso de la estructura, ocurrido en circunstancias que aún se investigan, dejó una estela de duelo y exigencias de justicia. Familiares de las víctimas se han presentado en cada audiencia con fotografías de sus seres queridos y carteles que piden "justicia, no impunidad". La decisión del juez de otorgar un mes para el peritaje ha sido recibida con sentimientos encontrados: algunos la ven como una dilación innecesaria, otros como un paso necesario para evitar futuras impugnaciones.
La audiencia preliminar, que ahora continuará el 20 de abril, es la fase procesal donde el tribunal evaluará si las pruebas presentadas por el Ministerio Público son suficientes para abrir un juicio de fondo contra los hermanos Espaillat. De ser así, se convertiría en uno de los procesos judiciales más seguidos del año.
Un mes de espera, muchas respuestas pendientes
El peritaje técnico deberá responder a preguntas clave: ¿Hubo negligencia en la construcción? ¿Se vulneraron normas de seguridad? ¿Qué responsabilidad directa tienen los acusados en el colapso? Las respuestas, que estarán listas en un mes, podrían inclinar la balanza hacia un lado u otro.
El 20 de abril, el tribunal volverá a reunirse. Y entonces, quizás, se empiece a escribir el último capítulo de esta tragedia que aún no encuentra paz.