El balance del terremoto que sacudió el oeste de Colombia el pasado lunes no deja de crecer. Según el último boletín de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) divulgado este sábado, el número de fallecidos asciende a 294, seis más que en el informe del viernes, mientras que los desaparecidos han vuelto a aumentar hasta los 320. Los heridos suman ya 3.935, y las personas rescatadas alcanzan las 353.
La magnitud de la tragedia se refleja en las cifras de afectación: 54.008 familias (115.461 personas) han sufrido las consecuencias del sismo, repartidas en 448 municipios de 15 de los 32 departamentos del país. Las viviendas destruidas pasaron de 12.504 a 14.493, mientras que otras 81.506 presentan daños estructurales. El número de edificios colapsados asciende a 66, concentrados principalmente en Cali y Pereira, las capitales de Valle del Cauca y Risaralda, dos de las regiones más golpeadas.
La infraestructura crítica también ha sufrido un duro revés: 241 centros de salud, 2.612 centros educativos y 3.621 centros comunitarios han resultado dañados, así como 298 vías, 59 acueductos, 44 puentes vehiculares, cinco puentes peatonales y cinco aeropuertos. El sismo, de magnitud 7,4 según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), es el más fuerte en el país en lo que va de siglo. Su epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico.
El SGC ha registrado hasta la noche del viernes 256 réplicas, 17 de ellas con magnitud superior a 3,0 y dos por encima de 4,0. Mientras tanto, el vicepresidente José Manuel Restrepo viajará este sábado a los municipios más afectados del norte de Valle del Cauca y de Risaralda, en una nueva muestra de la movilización del Estado para hacer frente a una de las peores catástrofes naturales de la historia reciente del país.