Altos cargos de Ucrania y Europa han viajado a Miami, en Florida, para participar en una nueva ronda de negociaciones de paz destinada a poner fin a la invasión a gran escala de Rusia, en medio de una nueva oleada de escalada que ha castigado las ciudades ucranianas y ha provocado decenas de muertos civiles. Las conversaciones, previstas para este viernes y sábado, tendrán como anfitriones a los enviados especiales de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, y abordarán varias opciones para desbloquear el estancamiento diplomático antes de un invierno que se prevé el más duro de la guerra.
Los recientes viajes de Witkoff y Kushner a Moscú y Kiev servirán de base para las deliberaciones. Entre esas opciones figura un alto el fuego limitado que abarcaría el mar Negro —una ruta comercial vital para el envío de grano a países de bajos ingresos— y/o las infraestructuras energéticas, que Moscú ha atacado sin descanso. Kiev ha respondido de la misma manera, golpeando las refinerías de petróleo rusas.
«Aún no estoy preparado para decir qué podría ser realista o más realista. En principio lo entiendo, pero no quiero decir nada, solo para que Rusia, como siempre, haga lo contrario solo por fastidiar», afirmó este jueves el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en una nota de voz enviada a periodistas. «Esperemos y veamos. Estamos viendo una intensificación de las conversaciones y reuniones por parte de Estados Unidos. Yo mismo he hablado tres veces en los últimos días con la parte estadounidense y albergo la esperanza de un resultado positivo de la reunión entre nuestros negociadores», añadió.
Quiénes se sientan en la mesa
Zelenski explicó que su equipo estaría formado por Kyrylo Budanov y Sergiy Kyslytsya, jefe y adjunto de la oficina presidencial; Davyd Arakhamia, líder del partido gobernante en el Parlamento, y Rustem Umerov, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior. Está previsto que regresen a Kiev el lunes por la mañana para informar al presidente. «Hay cosas de las que no podemos hablar, pero debemos seguir siendo sensatos, estar unidos y apoyar a nuestras fuerzas armadas. La paz no se logra con grandes declaraciones, es un trabajo duro y colectivo, y estamos trabajando en ello», señaló Budanov en redes sociales antes del viaje.
La parte europea estará representada por los asesores de seguridad nacional del llamado E3: Francia, Alemania y el Reino Unido. Estos tres países encabezan la Coalición de Voluntarios para ofrecer futuras garantías de seguridad a Ucrania. La Comisión Europea también participará, según confirmó un portavoz, y la OTAN ha enviado a su jefe de gabinete, Geoffrey van Leeuwen.
Rusia no participará y el escepticismo se profundiza
La reunión de Miami llega después de que varios medios hayan sugerido que Washington está explorando acuerdos empresariales con Moscú que podrían firmarse incluso antes de alcanzar un acuerdo de paz definitivo. Estas informaciones han causado alarma entre ucranianos y europeos, que temen desde hace tiempo que los intereses económicos se impongan a la diplomacia en la visión de la Casa Blanca. Zelenski mostró su desacuerdo después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmara que la guerra está atrapada en un «bloqueo diplomático» con riesgo de una escalada descontrolada. «No se puede, por un lado, negociar con los rusos sobre futuros proyectos económicos y, por otro, decir que nos encontramos en una especie de bloqueo diplomático», dijo durante una visita al lugar de un ataque ruso. Zelenski también instó a Estados Unidos a ampliar el uso del servicio de satélites Starlink dentro del territorio ruso para ayudar a Ucrania a localizar lanzadores de misiles balísticos.
Los responsables europeos se han implicado activamente en este proceso liderado por Estados Unidos, alegando que su arquitectura de seguridad está directamente en juego. Tras el corte de la ayuda estadounidense, el continente es ahora el principal proveedor de apoyo financiero y militar para Ucrania. Sin embargo, el escepticismo sobre las intenciones de Moscú es profundo. El Kremlin ha vuelto a descartar la posibilidad de una reunión trilateral al nivel de los líderes. «No podemos depositar nuestras esperanzas en estas conversaciones porque no vemos que Rusia esté en absoluto preparada para negociar de buena fe», señaló este viernes un alto cargo de la UE. «Pero con una presión estadounidense más fuerte, esperamos, sobre Rusia, y con la influencia europea en esas conversaciones, también existe una vía que puede conducir a un alto el fuego parcial que Ucrania ha estado pidiendo y al que está dispuesta a comprometerse».