Casi un año después de que comenzara el alto el fuego en Gaza, ningún hospital de la Franja funciona plenamente y continúa la escasez de medicamentos y suministros médicos a causa de las limitaciones impuestas por las autoridades israelíes, denunció este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS). La representante de la agencia en el Territorio Palestino, Reinhilde van de Weerdt, advirtió que la situación sanitaria en el enclave sigue siendo crítica y que la población continúa sin acceso a servicios médicos básicos.
Van de Weerdt señaló que uno de los principales cuellos de botella para la entrada de productos sanitarios a Gaza es el sistema de aprobación de las autoridades israelíes, cuya burocracia aumenta con el tiempo y cambia constantemente. Como media, las autoridades israelíes tardan aproximadamente dos meses y medio en autorizar la llegada de suministros médicos y, si son rechazados, el trámite debe comenzar nuevamente desde cero, lamentó la representante desde Jerusalén, en una rueda de prensa para la prensa acreditada ante la ONU en Ginebra.
La denuncia de la OMS subraya que, pese al alto el fuego alcanzado hace casi un año, la reconstrucción del sistema sanitario de Gaza no ha avanzado lo suficiente para garantizar la atención médica de una población que sigue enfrentando condiciones extremas. La falta de medicamentos, equipos y suministros básicos mantiene en vilo a hospitales y centros de salud que, en el mejor de los casos, operan de forma parcial y con recursos limitados.