El primer vuelo del puente aéreo humanitario puesto en marcha por la Unión Europea para asistir a Nepal tras las devastadoras inundaciones llegó este viernes al país con 82 toneladas de suministros esenciales, que incluyen alimentos, artículos sanitarios, agua, medios para alojamiento y protección, entre otras necesidades. La operación, organizada en colaboración con Unicef, utilizó reservas de la UE y aterrizó en Katmandú en la mañana de este viernes, marcando el inicio de una respuesta humanitaria coordinada para hacer frente a una de las peores catástrofes naturales que ha sufrido el país en décadas.
La Comisión Europea anunció además una aportación adicional de 500.000 euros para cubrir las necesidades más urgentes, que se canalizarán a través del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Esta nueva asistencia complementa los 2 millones de euros en ayuda humanitaria de emergencia que Bruselas ya asignó el 28 de agosto, que se suman a los casi 3 millones destinados en 2026 a la preparación ante desastres en Nepal.
Junto al puente aéreo, se han movilizado recursos a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE, con el apoyo de Luxemburgo, Alemania, Letonia y Noruega, que están enviando equipos con chalecos salvavidas, kits de higiene y cocina, mantas, suministros médicos y equipos energéticos de emergencia. La Comisión también ha activado el servicio de cartografía por satélite de emergencia Copérnico y ha desplegado coordinadores de respuesta rápida y logística para Asia, con el fin de agilizar la asistencia sobre el terreno.
La comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, destacó la magnitud de la tragedia y reafirmó el compromiso europeo: «Nepal ha sufrido una pérdida de vidas devastadora y miles de familias se enfrentan a una situación inimaginable. Apoyamos a los equipos de emergencia y hacemos llegar ayuda urgente a quienes la necesitan: agua potable, medicamentos para los hospitales, refugio para las familias que duermen a la intemperie y apoyo psicológico para quienes sufren la pérdida. La solidaridad europea cruza océanos. Ayudaremos a Nepal no solo a sobrevivir a esta tragedia, sino a reconstruirse», afirmó Lahbib. Con estas acciones, la UE refuerza su presencia humanitaria en una región que ha quedado profundamente marcada por la fuerza de la naturaleza y que ahora busca recuperarse con el respaldo de la comunidad internacional.