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Los Emiratos Árabes Unidos rompen el comercio con Irán

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24/01/2026 UNITED ARAB EMIRATES, ABU DHABI – JANUARY 24, 2026: The national flag of the United Arab Emirates is seen in front of the Sheikh Zayed Grand Mosque POLITICA Europa Press/Contacto/Valery Sharifulin

Los Emiratos Árabes Unidos han suspendido de manera indefinida todo el comercio, los intercambios mercantiles y las transacciones financieras con Irán, en una decisión que golpea uno de los últimos lazos económicos del régimen de Teherán con sus vecinos del Golfo. El anuncio, realizado este miércoles por el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí, se produce después de que las autoridades de Abu Dabi detectaran el lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes hacia su territorio, que cayeron en el mar —uno de ellos dentro de aguas territoriales emiratíes— sin causar víctimas.

La directora del Departamento de Comunicación Estratégica, Afra Al Hameli, justificó la medida en "las escaladas regionales" y defendió el compromiso de los Emiratos con la protección del sistema financiero internacional, aunque no aclaró si la suspensión alcanza también a las transacciones canalizadas a través de terceros países. Teherán ha negado rotundamente haber atacado a los Emiratos; el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, rechazó "categóricamente" la acusación.

La ruptura económica se produce después de que, desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán el pasado 28 de febrero, los Emiratos —que albergan una importante comunidad iraní y habían sido uno de los principales socios comerciales del régimen— ya habían llamado a consultas a su embajador y cerrado escuelas y un hospital vinculados a Teherán. La suspensión añade una nueva capa de presión sobre la economía iraní, que ya sufre las sanciones de Washington y el bloqueo naval.

Advertencia iraní y escalada militar
Horas después del anuncio, el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes, Ali Abdollahi, advirtió a los países del Golfo que no faciliten la labor del Ejército estadounidense, afirmando que "cualquier ayuda o facilitación a las fuerzas armadas agresoras de Estados Unidos equivale a participar en la operación militar estadounidense". Abdollahi puso en duda las garantías de los países de la región sobre que no permiten a Washington utilizar su territorio como plataforma de lanzamiento, y señaló que "conocemos perfectamente la situación".

Ataques a petroleros de ADNOC y bloqueo de Ormuz
En las últimas semanas, los buques de la petrolera estatal emiratí ADNOC han sido atacados en repetidas ocasiones en el estrecho de Ormuz. El 8 de agosto, un misil alcanzó un barco de ADNOC, y el 14 de agosto otros dos fueron atacados, sin víctimas mortales. Abu Dabi calificó estos ataques como "violación flagrante" de la libertad de navegación y los describió como "actos de piratería por parte de los Guardianes de la Revolución iraníes", exigiendo a Teherán el cese de los ataques, un alto el fuego inmediato y la reapertura del estrecho de Ormuz.

El bloqueo de Ormuz, por donde deben pasar los buques que salen de la mayoría de los puertos emiratíes, ha tenido un impacto devastador en el comercio energético: el volumen de crudo que atravesó el estrecho cayó de una media de 21,6 millones de barriles diarios en el último trimestre de 2025 a solo 4,9 millones en el segundo trimestre de 2026. La Administración de Información Energética de EE.UU. prevé que los flujos sigan restringidos hasta agosto y que la recuperación no llegue hasta principios de 2027, con un precio del Brent estimado en 85 dólares por barril para el tercer trimestre.

Trump desmiente las negociaciones
El lunes, el enviado de Trump, Jared Kushner, afirmó que Washington y Teherán mantenían "conversaciones muy positivas". El martes, Trump lo desmintió categóricamente en redes sociales: "No hay conversaciones en curso ni previstas con la República Islámica de Irán. El bloqueo naval sigue plenamente en vigor". La ruptura emiratí, la advertencia iraní y el desmentido de Trump dibujan un escenario de creciente fractura regional, donde el estrecho de Ormuz se ha convertido en el campo de batalla económico y geopolítico de una guerra que no muestra signos de desescalada.