Japón ha cerrado julio con un nuevo récord de visitantes extranjeros, al recibir a 3,44 millones de turistas, un 0,1 % más que en el mismo mes del año anterior, según los datos publicados este miércoles por la Oficina Nacional de Turismo (JNTO). El archipiélago mantiene su imparable atractivo turístico, aunque la cifra global oculta un dato significativo: los viajeros desde China se desplomaron un 56,1 % en comparación con julio de 2025, hasta los 428.200, una caída que refleja el impacto de las crecientes tensiones diplomáticas entre Tokio y Pekín.
En contraste, otros mercados asiáticos experimentaron un fuerte crecimiento. Los turistas procedentes de Taiwán aumentaron un 26,4 % interanual, alcanzando un récord mensual de 763.800, mientras que los de Corea del Sur crecieron un 31,9 %, hasta los 894.700. La JNTO atribuyó el repunte general a la demanda estival en muchos mercados, aunque países como Filipinas, Vietnam o Australia mostraron descensos. Por el contrario, destinos como México, Reino Unido y España registraron notables incrementos.
En el acumulado de los siete primeros meses del año, Japón ha recibido 24,5 millones de visitantes extranjeros, un 1,7 % menos que en el mismo periodo de 2025. La caída se explica casi en su totalidad por el retroceso del turismo chino, que ha disminuido un 56,3 % interanual, mientras que el resto de los mercados acumulan cifras superiores a las del año pasado.
El desplome de los viajeros chinos se ha acelerado desde noviembre de 2025, cuando la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, declaró ante el Parlamento que una eventual agresión china contra Taiwán podría justificar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. Las declaraciones provocaron la indignación de Pekín, que pidió a sus ciudadanos abstenerse de viajar al archipiélago y ha implementado medidas de presión económica contra Tokio. Pese a este frente diplomático, Japón sigue atrayendo a turistas de todo el mundo, demostrando que su poder de convocatoria apenas se resiente.