El Senado de Estados Unidos ha ratificado este sábado a Todd Blanche, antiguo abogado personal del presidente Donald Trump, como nuevo fiscal general del país, en una votación que evidenció las divisiones internas del Partido Republicano. La confirmación se cerró con un estrecho margen de 50 votos a favor y 49 en contra, después de que las senadoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski se sumaran al bloque demócrata para rechazar su nominación, al considerar que Blanche ha contribuido a la politización del Departamento de Justicia.
Blanche, quien ejercía de manera interina como fiscal general desde abril —cuando Trump destituyó a Pam Bondi por su gestión del caso de Jeffrey Epstein—, lideró esta semana la delegación estadounidense en la investidura del nuevo presidente colombiano, Abelardo De la Espriella. Su confirmación, sin embargo, estuvo condicionada por la polémica en torno a un fondo de 1.800 millones de dólares que creó en mayo para compensar a personas que, según el Gobierno, fueron víctimas de persecución judicial durante la Administración de Joe Biden, incluyendo a los implicados en el asalto al Capitolio de 2021.
El fondo, que fue suspendido por los tribunales y generó críticas incluso dentro del propio partido, se convirtió en un escollo para su ratificación. Los republicanos John Cornyn y Thom Tillis bloquearon inicialmente su nominación, lo que obligó a Blanche a anular formalmente el fondo el pasado 3 de agosto para desbloquear el camino hacia la confirmación.
Blanche, nacido en Denver en 1974, forjó su carrera como fiscal en el Distrito Sur de Nueva York y luego como abogado defensor en casos de alto perfil. Fue el encargado de dirigir la defensa de Trump en el juicio de Nueva York por los pagos irregulares a Stormy Daniels, y también formó parte del equipo legal en los casos federales por el manejo de documentos clasificados y los intentos de revertir los resultados de las elecciones de 2020.
Durante su mandato interino, la Fiscalía presentó cargos contra el exdirector del FBI, James Comey, y abrió investigaciones vinculadas a las denuncias infundadas de fraude electoral, lo que ha llevado a los demócratas a acusarlo de socavar la independencia del Departamento de Justicia. Con su confirmación, Blanche asume el liderazgo de la principal agencia legal del país en medio de un clima de profunda polarización política.