La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia ha dado luz verde este martes al partido Yábloko para participar en las elecciones legislativas del próximo 20 de septiembre, una decisión que convierte a la formación liberal en la única fuerza opositora con presencia en la contienda, aunque varios de sus candidatos han sido excluidos por sus críticas a la guerra en Ucrania.
El partido, que se presenta bajo el lema "Por la paz y la libertad", ha registrado una lista de 269 candidatos para la Duma (cámara de diputados) y otros 135 en circunscripciones por distritos. La agrupación, fundada en 1993 y que en su día acogió al fallecido opositor Alexéi Navalni, celebró la noticia en Telegram, aunque sus dirigentes se muestran cautelosos. "Por supuesto, todo puede pasar antes del 20 de septiembre, y no esperamos una campaña fácil", advirtieron.
El líder del partido, Nikolái Ribakov, aseguró que la autorización permitirá a los rusos "votar por la paz y la libertad" y "apoyar legalmente un acuerdo de alto el fuego" tras más de cuatro años de guerra en Ucrania. Ribakov afirmó recientemente a EFE que al menos 50 millones de rusos respaldan la firma de un acuerdo de paz.
La inscripción de Yábloko no ha estado exenta de obstáculos. Durante la reunión de la CEC, el diputado ultranacionalista Alexéi Zhuravliov, líder del partido Ródina (Patria), pidió rechazar las listas liberales argumentando que ninguno de sus políticos ha viajado a Ucrania para apoyar a los soldados rusos. Ródina ha intentado vetar a Yábloko en varias regiones, llegando incluso al Tribunal Supremo de Carelia, y ha conseguido que se deniegue su inscripción en tres regiones, entre ellas San Petersburgo, la segunda ciudad del país. Las autoridades locales han alegado defectos formales en los registros, aunque Yábloko denuncia motivaciones políticas.
En las últimas semanas, el partido ha sido objeto de una intensa presión judicial, con la apertura de causas penales y administrativas contra decenas de sus miembros. Además, el 10 de julio, el opositor y excandidato presidencial Borís Nadezhdin fue declarado "agente extranjero", lo que le impide desarrollar actividad política antes de poder registrar su propia formación.
Mientras tanto, el partido oficialista Rusia Unida, que ha incluido por primera vez desde 2007 la imagen del presidente Vladímir Putin en su campaña bajo el lema "Todo por la Victoria", atraviesa uno de sus peores momentos de popularidad. Según fuentes independientes, la formación está por debajo del 30 % en los sondeos debido a la crisis económica, la creciente represión y las consecuencias de la guerra, que ha incrementado los ataques con drones y provocado una grave escasez de combustible en todo el país. Yábloko, por su parte, agradeció el apoyo recibido y aseguró que su objetivo es "demostrar que hay muchas personas que desean la paz y que deben ser escuchadas".