El Gobierno de Brasil ha formalizado este lunes un "pedido de consultas" ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para impugnar los aranceles adicionales del 25 % y del 12,5 % que Estados Unidos impuso recientemente sobre las importaciones brasileñas. La solicitud, presentada en la sede del organismo en Ginebra, constituye el primer paso del mecanismo de solución de controversias y abre la puerta a un eventual panel de arbitraje si las consultas no logran resolver el conflicto.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil calificó las medidas estadounidenses como "injustificadas e incompatibles" con las obligaciones de Washington ante la OMC, y argumentó que vulneran tanto el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994 como las normas que regulan el sistema de solución de diferencias del organismo multilateral. La decisión de activar este mecanismo llega después de que la Casa Blanca anunciara, hace dos semanas, un arancel del 25 % sobre parte de las exportaciones brasileñas, en respuesta a supuestas prácticas comerciales "desleales", gravamen que entró en vigor el pasado 22 de julio. Al día siguiente, Trump sumó otro arancel del 12,5 % —aplicado también a otros países— alegando "esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso".
Esta es la primera medida formal que adopta el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva frente a la nueva ofensiva arancelaria de Washington, después de haber adelantado que recurriría tanto a los instrumentos de la Ley de Reciprocidad Económica como al sistema de solución de controversias de la OMC. Brasil ya había utilizado este mismo mecanismo el año pasado para cuestionar otros aranceles estadounidenses de hasta el 50 %, que posteriormente fueron suspendidos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos. Ahora, con esta petición, Brasilia busca una salida diplomática antes de escalar el conflicto a un panel arbitral.