La cantante estadounidense Katy Perry ha cargado con dureza contra la Casa Blanca tras descubrir que su éxito 'Firework' fue utilizado como música de fondo en un vídeo de TikTok que mostraba ataques aéreos de Estados Unidos contra Irán. La artista expresó su indignación en X, donde afirmó sentirse "profundamente consternada" por el uso no autorizado de su canción en un contexto bélico.
"Yo no autoricé esto, no me lo consultaron y no lo apruebo en absoluto", escribió Perry, visiblemente molesta por la publicación del 8 de agosto en la que la cuenta oficial de la Casa Blanca acompañaba las imágenes de bombardeos con la estrofa "Boom, boom, boom, even brighter than the Moon" de su sencillo de 2010. El video, que aún permanecía en la plataforma al cierre de esta edición, llevaba el mensaje "Irán recibió advertencias" junto a un emoji de fuegos artificiales.
La intérprete explicó que escribió 'Firework' como "un himno de esperanza, sanación y fuerza interior para las personas que atraviesan sus momentos personales más oscuros", y rechazó rotundamente que su mensaje de superación sea "instrumentalizado como banda sonora de la destrucción y la violencia". "Es una violación absoluta de todo lo que mi canción representa. Mi música es para unir a la gente, no para celebrar la guerra", sentenció.
La queja de Perry se suma a una larga lista de artistas que han criticado al presidente Donald Trump o a su equipo por emplear su música sin permiso, entre ellos ABBA, Beyoncé, Céline Dion y Sabrina Carpenter, quien calificó de "malvado y desagradable" el uso de su tema 'Juno' en un vídeo sobre redadas migratorias. El vídeo de la Casa Blanca, que muestra una de las operaciones militares en el marco de la escalada con Irán, se publicó después de que Trump diera por terminado el alto el fuego que él mismo había firmado en junio, en medio de una creciente tensión diplomática y militar. La polémica pone de nuevo sobre la mesa la delicada relación entre la cultura popular y el poder político en tiempos de conflicto.