El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha censurado este miércoles las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que descartaba cualquier posibilidad de elecciones libres en el país, y ha exigido a las autoridades de Managua la reapertura del espacio cívico y el restablecimiento del Estado de derecho.
«Todas las personas, independientemente de su tendencia política, deben poder votar y postularse a cargos públicos», subrayó Türk, quien lamentó que la expresión independiente de ideas y opiniones sea reprimida en Nicaragua "de forma sistemática". Las palabras del alto comisionado llegan después de que Ortega, el domingo pasado durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista, sentenciara que "aquí no volverá a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder", cerrando así de manera explícita cualquier vía de alternancia democrática.
Türk no limitó sus críticas a las declaraciones presidenciales, sino que extendió su reproche a otras medidas que, a su juicio, "acentúan las restricciones a las libertades fundamentales", como la reciente revocación de credenciales de abogados sin fundamento jurídico ni explicación oficial. Asimismo, recordó que al menos 46 personas continúan detenidas arbitrariamente por motivos políticos, y denunció la creciente represión contra la Iglesia católica y otras denominaciones religiosas, subrayando la falta de información oficial sobre el paradero del obispo Abelardo Mata, de 80 años, desde su arresto el pasado 29 de junio. Con este panorama, el alto comisionado ha instado a las autoridades nicaragüenses a revertir el rumbo y garantizar los derechos fundamentales de toda la población.