Teherán, Irán. – Las autoridades iraníes informaron este martes de una nueva oleada de ataques atribuidos a Estados Unidos contra varias ciudades del sur del país, entre ellas Bandar Abás, Bushehr y Abadán, horas después de los bombardeos estadounidenses de la madrugada y en medio del recrudecimiento de los enfrentamientos entre ambas potencias.
La Gobernación de Hormozgán (sur) confirmó que varios proyectiles impactaron alrededor de las 13:00 hora local (9:30 GMT) en distintos puntos de la provincia, mientras la televisión estatal informó de al menos cinco explosiones en el oeste de la ciudad portuaria de Bandar Abás, capital provincial. Según la gobernación, los nuevos ataques no causaron víctimas civiles ni daños en infraestructuras residenciales o comerciales. Asimismo, la Gobernación de Bushehr (suroeste) informó de que cuatro puntos de la ciudad homónima fueron alcanzados por proyectiles, sin que se registraran víctimas. También se reportaron impactos en la ciudad de Abadán, en el suroeste del país.
Balance de la ofensiva y objetivos militares
Estas acciones se produjeron después de que, durante la madrugada, Estados Unidos lanzara una amplia operación militar contra objetivos en varias zonas del sur de Irán, incluidas Bushehr, Chabahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abás. Los bombardeos al oeste de Bandar Abás causaron la muerte de al menos tres personas, según medios iraníes.
La ofensiva, que según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) se prolongó durante cinco horas, tuvo como blancos sistemas de defensa costera, instalaciones de misiles y drones, así como capacidades marítimas iraníes, con el objetivo de seguir reduciendo la capacidad de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial en el estratégico estrecho de Ormuz.
Respuesta iraní con ataques a buques y objetivos de EE.UU.
Irán, por su parte, lanzó ataques contra dos buques emiratíes que navegaban por el estrecho de Ormuz, lo que causó la muerte de un tripulante y ocho heridos. Además, la República Islámica respondió a los bombardeos estadounidenses con el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos de Estados Unidos en Baréin, Kuwait y Jordania, en la tercera noche consecutiva de ataques cruzados entre Washington y Teherán.
La escalada militar, que se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara el fin del alto el fuego y de que Irán reafirmara su control sobre el estrecho, eleva la tensión en la región y amenaza con un conflicto abierto, mientras el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial, permanece cerrado y los ataques se extienden a lo largo del Golfo Pérsico. La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos, mientras ambas potencias se acusan mutuamente de violar los acuerdos y de provocar una escalada que podría tener consecuencias impredecibles.