Teherán, Irán.– El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó este lunes que las «posiciones contradictorias» de Estados Unidos están prolongando las conversaciones para poner fin a la guerra, que se desarrollan en un ambiente de «profunda sospecha y desconfianza», mientras ambas potencias volvían a intercambiar ataques durante la madrugada.
«Las posiciones contradictorias de los estadounidenses son la razón de la prolongación del proceso de negociación», declaró Bagaei en rueda de prensa en Teherán. El diplomático insistió en que las negociaciones se producen «en medio de una profunda sospecha y desconfianza, y el intercambio de mensajes también se desarrolla en este clima».
Alto el fuego en Líbano, «parte inseparable» de cualquier acuerdo
Bagaei subrayó que el alto el fuego en Líbano es «parte inseparable de cualquier tregua o acuerdo final para poner fin a la guerra», una afirmación que llega en medio de nuevos ataques israelíes contra los alrededores de Beirut. Asimismo, sostuvo que la liberación de los activos iraníes congelados en otros países es una «demanda no negociable», y que Teherán estudia el proceso para recuperar esos fondos.
Negociaciones estancadas y exigencias de Trump
Irán y Estados Unidos negocian un acuerdo para poner fin al conflicto —iniciado hace más de tres meses— y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo afecta la economía global. A finales de la semana pasada se informó de un preacuerdo pendiente solo de la aprobación del presidente Donald Trump. Sin embargo, medios estadounidenses señalaron que Trump pidió enmendar algunas disposiciones del borrador relativas al programa nuclear iraní y a la reapertura de Ormuz.
Según fuentes citadas por el digital Axios, en el apartado nuclear Trump habría exigido detalles más concretos sobre cuándo y cómo Washington se haría con el control de las reservas iraníes de uranio enriquecido.
Nuevos ataques en paralelo a las conversaciones
En medio de las negociaciones, Irán y Estados Unidos volvieron a intercambiar ataques esta madrugada. Estados Unidos bombardeó objetivos en Goruk y la isla de Qeshm, e Irán respondió contra la base desde la que partió la ofensiva estadounidense, según reportes oficiales. La escalada militar contrasta con la búsqueda de un acuerdo diplomático y añade tensión a un proceso ya de por sí frágil.