El campo de Dongfeng, en la región septentrional de Mongolia Interior, recibió este viernes a los tres astronautas de la misión Shenzhou-21, quienes completaron con éxito su regreso a bordo de la nave Shenzhou-22, después de 210 días en el espacio —un nuevo récord de permanencia para una tripulación china— debido a que su cápsula original quedó inhabilitada por daños causados por basura espacial.
La cápsula de retorno tocó tierra a las 20:12 hora local (12:12 GMT). Tras la apertura de la escotilla, el personal médico confirmó en el lugar que el comandante Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang se encuentran en «buen estado de salud». A su salida, Zhang Lu agradeció el cuidado de sus familias y compañeros, así como el respaldo de «la patria», y expresó su deseo de prosperidad y éxito para la industria aeroespacial china.
Una misión que batió marcas y realizó trabajos clave
Durante su estancia en la estación espacial Tiangong, la tripulación de la Shenzhou-21 estableció un nuevo récord de permanencia para un equipo chino en órbita. Realizaron tres salidas extravehiculares y numerosos experimentos en ciencias de la vida, investigación sobre el cuerpo humano en el espacio y física en microgravedad.
Regreso en nave de reemplazo por daños por basura espacial
Los astronautas regresaron en la Shenzhou-22, ya que su nave original, la Shenzhou-21, fue cedida a la tripulación de la misión anterior (Shenzhou-20), cuya cápsula quedó inhabilitada para un descenso seguro debido a «microfisuras» en una ventana, presuntamente causadas por el impacto de basura espacial. China lanzó entonces, el 25 de noviembre, la Shenzhou-22 como vehículo de emergencia para la dotación de la Shenzhou-21.
La Shenzhou-23 llegó el pasado 25 de mayo con la tripulación de relevo y permanece acoplada a la Tiangong como vehículo de emergencia. Los astronautas de la Shenzhou-21 convivieron con sus sucesores en la plataforma orbital durante los días adicionales necesarios para las verificaciones de seguridad.
El papel de la Tiangong y el programa espacial chino
Lanzada el 31 de octubre de 2025, la tripulación de la Shenzhou-21 completó casi siete meses en órbita consolidando la operatividad de Tiangong. La estación espacial china, diseñada para operar al menos diez años, podría convertirse en la única estación tripulada del mundo tras la retirada prevista de la Estación Espacial Internacional a finales de esta década. Pekín ha reforzado su programa espacial con proyectos como la estación Tiangong, el programa lunar Chang’e y los preparativos para un alunizaje tripulado antes de 2030.