El Ejército israelí bombardeó este jueves la capital libanesa, Beirut, en una escalada militar que rompe la frágil tregua vigente desde mediados de abril, mientras en las últimas 24 horas ha atacado más de 135 «objetivos» en todo el territorio libanés, incluidos Tiro y el valle de la Bekaa.
«Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron con precisión en Beirut», adelantó el Ejército en un comunicado, confirmando el primer bombardeo sobre la capital desde el pasado 6 de mayo. Ese día, pese al alto el fuego teóricamente activo desde la medianoche del 16 al 17 de abril, cazas israelíes ya habían golpeado los suburbios sur de Beirut, conocidos como el Dahye, cerca de Haret Hreik.
En los últimos días, Israel ha intensificado su ofensiva contra el Líbano, emitiendo órdenes de desplazamiento forzoso para todo el sur del país y para la ciudad de Tiro, que continúa siendo blanco de ataques aéreos. Este jueves, las autoridades libanesas reportaron al menos 16 muertos y decenas de heridos por fuego israelí. Entre las víctimas mortales figuran dos personas que viajaban en bicicleta en Tiro, cinco fallecidos por el bombardeo de un edificio residencial en Sidón, y seis integrantes de una misma familia —entre ellos dos niños y sus padres— en un ataque contra un automóvil en la aldea de Adlon, en el distrito de Sidón.
Negociaciones en el Pentágono y nueva ronda de paz
A pesar de la escalada, está prevista para mañana una reunión militar entre representantes de ambos países en el Pentágono, que debería preceder una nueva ronda de negociaciones de paz los próximos 2 y 3 de junio. Israel y el Líbano, que carecen de relaciones diplomáticas, han celebrado dos rondas previas de contactos en Washington (14 y 23 de abril), que sirvieron para acordar y luego extender un alto el fuego que Israel viola a diario con ataques letales, mientras Hizbulá responde atacando a las tropas israelíes desplegadas en el sur del Líbano y en el norte de Israel.
Contexto de guerra
El conflicto actual se desencadenó tras el inicio de la guerra contra Irán lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Hizbulá respondió el 2 de marzo atacando territorio israelí, lo que provocó una respuesta israelí que ha causado más de 3.200 muertos y un millón de desplazados en el Líbano.