El Ejército israelí intensificó durante la madrugada de este martes sus bombardeos contra el Líbano, atacando más de cien objetivos en el este y sur del país, al tiempo que el primer ministro Benjamín Netanyahu celebró una reunión de seguridad en Tel Aviv que, según medios locales, podría preceder a una escalada aún mayor, en plenas negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Catar para un acuerdo de paz.
Netanyahu se reunió con el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, en un encuentro del que no trascendieron detalles. Horas antes, el diario Haaretz informó de que la audiencia del juicio penal contra el mandatario fue acortada para permitir su asistencia a esta reunión. De acuerdo con un alto funcionario del partido Likud, la jueza aceptó acortar la vista debido al plan de Israel de iniciar una «operación muy agresiva y progresiva» en el Líbano, que podría incluir ataques contra la capital, Beirut.
Ataques nocturnos y movilización de reservistas
El Ejército israelí confirmó la movilización de otro batallón de reservistas en el frente norte y emitió nuevas órdenes de evacuación forzosa contra la ciudad de Nabatieh, en el sur del Líbano. Durante la noche, los bombardeos alcanzaron más de cien puntos del este y sur del país, con especial incidencia en el valle oriental de la Bekaa.
Además de las tropas desplegadas en la divisoria, Israel mantiene fuerzas en el sur del Líbano, ocupando aproximadamente el 8% del territorio. En respuesta, Hizbulá lanza drones y ataques diarios. Este martes, el Ejército israelí informó de que varios drones cayeron en territorio israelí sin causar víctimas, mientras que ayer un dron impactó en la comunidad de Metula. Tras ello, Israel reactivó el sistema de alertas móviles para la población fronteriza, que enviará avisos a los teléfonos «unos segundos antes de que suenen las sirenas».
Contexto de negociaciones en Catar
La escalada se produce mientras Catar acoge nuevas conversaciones entre Irán y Estados Unidos para un acuerdo de paz. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran desde ayer en el país para tratar un pacto que, según filtraciones, incluiría el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano. Sin embargo, cuando el 8 de abril se anunció el alto el fuego que detuvo la ofensiva contra Irán, los mediadores afirmaron que también abarcaba el Líbano, pero Israel lo negó y ese mismo día lanzó un ataque masivo contra el país vecino que dejó más de 200 muertos.
Paralelamente, Israel y el Líbano mantienen en Washington las primeras conversaciones directas en décadas para lograr una salida negociada a la guerra iniciada por Hizbulá el pasado 2 de marzo, tras el ataque a Irán. Hasta ahora, solo se ha acordado un alto el fuego sin aplicación práctica, con ataques diarios israelíes y lanzamiento de drones por parte de Hizbulá.
Balance de víctimas
Desde el 2 de marzo, al menos 3.185 personas han muerto y otras 9.633 han resultado heridas en los bombardeos israelíes sobre el Líbano, mientras que Israel intercepta cada día drones kamikazes de Hizbulá, que rara vez causan víctimas mortales en su territorio.