El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha entrado en una nueva fase de escalada verbal y militar. Este sábado, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohamad Baqer Zolqadr, advirtió que los ataques de su país contra intereses estadounidenses en Oriente Medio continuarán "hasta la rendición total del enemigo". En un mensaje difundido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, Zolqadr describió las ofensivas iraníes como "latigazos de la ira del pueblo iraní" que no cesarán hasta vengar la muerte de civiles, entre ellos los 168 menores fallecidos en un bombardeo estadounidense-israelí contra una escuela en Minab el primer día de la guerra, el pasado 28 de febrero.
Las declaraciones se producen en plena reescalada del conflicto, iniciada hace dos semanas cuando el presidente estadounidense Donald Trump dio por terminado el alto el fuego que él mismo había firmado en junio, después de que Teherán atacara buques comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz. Desde entonces, Washington ha intensificado sus bombardeos contra el sur de Irán, mientras la República Islámica ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos estadounidenses en países aliados como Baréin, Kuwait y Jordania.
El balance de víctimas no deja de crecer. Las fuerzas de EE.UU. han sufrido cuatro bajas en esta nueva fase, elevando a 18 el total de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio del conflicto. Por su parte, Irán ha reportado unos 55 muertos en los ataques de represalia.
En medio de este cruce de fuego, Trump aseguró el viernes que las conversaciones con Teherán no se han interrumpido, aunque reconoció que la República Islámica "no está lista" para un acuerdo de paz definitivo. El mandatario, que se reunió con sus asesores militares para evaluar la posibilidad de un "ataque masivo" contra Irán, mantiene abierta la vía diplomática mientras las hostilidades se intensifican en el terreno. La comunidad internacional observa con creciente preocupación una confrontación que amenaza con desestabilizar aún más una región ya sumida en el caos.