Un nuevo brote de ébola en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), ha cobrado la vida de 80 personas, según informó este sábado el Ministerio de Salud congoleño. El ministro Samuel Roger Kamba Mulamba indicó en un comunicado que se han notificado 246 casos sospechosos, de los cuales cuatro dieron positivo en las pruebas. Hasta el momento, los análisis del Instituto Nacional de Investigación Biomédica han confirmado ocho casos positivos de la cepa Bundibugyo en trece muestras; las cinco restantes no pudieron ser analizadas por volumen insuficiente.
La enfermedad se localiza en las ciudades de Rwampara, Mongwalu y Bunia. El presunto caso índice corresponde a un enfermero del Centro Médico Evangélico de Bunia, fallecido el 24 de abril tras presentar síntomas de fiebre, hemorragias, vómitos y debilidad intensa. Ante la situación, el Gobierno congoleño activó el Centro de Operaciones de Emergencias, reforzó la vigilancia epidemiológica, implementó atención médica gratuita, desplegó equipos de intervención rápida y estableció controles fronterizos. Las autoridades pidieron a la población extremar la higiene y reportar síntomas sin caer en pánico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enviado expertos y cinco toneladas de suministros médicos desde Kinsasa a Bunia para apoyar la respuesta. Por su parte, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África) activaron una respuesta regional ante el alto riesgo de transmisión debido al intenso movimiento poblacional vinculado a la minería y la proximidad con Uganda (que ya reportó un caso importado) y Sudán del Sur. El organismo desplegó equipos de emergencia y convocó una reunión este sábado con socios internacionales y la OMS.
El último brote en la RDC ocurrió a finales de 2025 en la provincia de Kasai (centro), y fue el decimosexto desde que se descubrió el virus en 1976. Según la OMS, el ébola tiene una tasa de mortalidad de entre el 60 % y el 80 %, se transmite por fluidos corporales y causa fiebres altas, debilidad intensa y hemorragias graves.