El crucero Ambition, que permanecía confinado en el puerto de Burdeos con más de 1.700 personas a bordo tras activarse una alerta sanitaria por posible hantavirus, zarpó este viernes con rumbo a España. Las autoridades francesas confirmaron que el brote detectado era en realidad una gastroenteritis de origen viral, lo que permitió levantar las restricciones de desembarco para los pasajeros sin síntomas.
El barco, de la compañía británica Ambassador Cruise Line, salió a las 6:45 hora local (04:45 GMT). Su partida estaba prevista para el jueves, pero se pospuso para evitar las malas condiciones meteorológicas en el golfo de Vizcaya, según explicó la naviera, que priorizó «el confort de los pasajeros y el bienestar de la tripulación».
El Ambition inició su travesía el 6 de mayo en las islas Shetland (Escocia) y realizó escalas en Belfast, Liverpool y Brest. Fue en esta última ciudad francesa donde varios pasajeros, en su mayoría británicos e irlandeses, comenzaron a presentar problemas digestivos. El lunes, un pasajero de 92 años falleció por un paro cardíaco, aunque las autoridades sanitarias concluyeron que la muerte no estaba relacionada con la epidemia de gastroenteritis que afectaba a otras personas.
Al acercarse a Burdeos, el capitán informó a las autoridades sobre la situación sanitaria. En medio de la alerta global por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, Francia envió un equipo médico en helicóptero para evaluar a los cerca de 50 pasajeros enfermos. Tras los análisis, se descartó el hantavirus y se diagnosticó gastroenteritis viral. Se levantó entonces la cuarentena para quienes no presentaban síntomas, mientras los afectados continuaron aislados.
El itinerario original del Ambition incluía escalas en Bilbao, Gijón y Ferrol antes de regresar a Liverpool. Sin embargo, el puerto de Ferrol confirmó el jueves que esa parada ya no estaba programada.