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Washington asegura que el alto el fuego con Irán sigue en pie pese a los ataques a petroleros y la captura de un buque 

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Un frágil alto el fuego de un mes parecía mantenerse este sábado, a pesar de que Estados Unidos atacó dos petroleros iraníes y Barréin anunció la detención de decenas de personas presuntamente vinculadas con la Guardia Revolucionaria de Irán. Washington insiste en que la tregua sigue vigente y asegura estar a la espera de la respuesta de Teherán a su última propuesta para poner fin a la guerra.

El Ejército estadounidense informó el viernes que sus fuerzas habían inutilizado dos petroleros iraníes que intentaban romper el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, una medida adoptada en respuesta al cierre continuo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán. El Mando Central de EE. UU. difundió un vídeo en el que se ve cómo un caza estadounidense alcanza las chimeneas de los buques. A comienzos de semana, otro avión militar había destruido el timón de un petrolero que, según Washington, trataba de burlar el bloqueo.

Pese a estos ataques, el presidente Donald Trump sostiene que el alto el fuego se mantiene. Horas antes, los militares estadounidenses afirmaron haber frustrado ataques contra tres de sus buques y haber alcanzado instalaciones militares iraníes en el estrecho. Trump ha reiterado sus amenazas de reanudar los bombardeos a gran escala si Irán no acepta un acuerdo para reabrir la vía marítima y acatar las exigencias de Washington.

En paralelo, Baréin informó este sábado de la detención de 41 personas que, según sus autoridades, forman parte de un grupo vinculado a la Guardia Revolucionaria de Irán. El Ministerio del Interior señaló que las investigaciones continúan, sin ofrecer más detalles. Baréin, donde está desplegada la Quinta Flota estadounidense, ha llevado a cabo decenas de detenciones de presuntos simpatizantes iraníes desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. Organizaciones de derechos humanos denuncian que el reino, gobernado por una monarquía suní en un país de mayoría chií, ha utilizado el conflicto como pretexto para reprimir la disidencia interna.

Mientras aumentan las tensiones, se ha desatado una intensa actividad diplomática. Rusia y Arabia Saudí urgieron a continuar los esfuerzos para lograr un «acuerdo sostenible y duradero» que ponga fin a la guerra, según un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso. Egipto y Catar reiteraron que la diplomacia es la única vía posible, mientras que el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, afirmó que su país mantiene contactos «día y noche» con Washington y Teherán para prorrogar la tregua y alcanzar la paz.

El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, arremetió contra Estados Unidos por los nuevos ataques y, en un mensaje en X, advirtió: «Cada vez que hay una solución diplomática sobre la mesa, EE. UU. opta por una temeraria aventura militar». Negó que la capacidad de misiles iraní esté al 75 % de la del 28 de febrero, como sostiene la CIA, y aseguró que la cifra correcta es del 120 %. «En cuanto a nuestra disposición para defender a nuestro pueblo: 1.000 %», escribió. También señaló que Teherán espera el apoyo de China para establecer un «nuevo marco regional de posguerra».