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Venezuela: «Hay pocas restricciones para trabajar» en el sector petrolero tras las nuevas licencias de EE. UU.

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Caracas. — El mercado petrolero venezolano atraviesa un momento de apertura inédito después de años de duras sanciones internacionales. Así lo aseguró este lunes el vicepresidente de la Cámara Petrolera de Venezuela (CVP), Álvaro Pérez Díaz, quien afirmó a EFE que actualmente «hay pocas restricciones para trabajar» en el sector, gracias a las recientes licencias otorgadas por Estados Unidos.

«Las licencias han ido dando permisos, han ido variando, y toda la industria que está alrededor del petróleo se va moviendo en condición a cómo estas han cambiado. Pero estamos trabajando y en este momento hay pocas restricciones para trabajar», declaró Pérez Díaz desde el foro Venezuela Energética 2026, celebrado en Caracas con la asistencia de más de novecientos representantes del sector, según datos de la cámara.

Chevron y Repsol: «funcionando perfectamente»

El dirigente empresarial aseguró que los acuerdos firmados con las petroleras estadounidense Chevron y española Repsol están «funcionando perfectamente» después del otorgamiento de estas licencias.

«Ellos están ampliando su capacidad de producción y constantemente contratando a empresas nacionales, a empresas venezolanas», recordó el representante de la CVP.

Los acuerdos en detalle

El pasado 13 de abril, el Gobierno venezolano firmó un acuerdo que expande las operaciones de Chevron para aumentar la producción petrolera en el país. Según explicó Javier La Rosa, representante de Chevron en el evento, el acuerdo elevó al 49 % la participación de la compañía en la empresa mixta Petroindependencia y le otorgó derechos para actividades primarias en el bloque Ayacucho 8, como parte de Petropiar —empresa conjunta entre Chevron y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA)—.

Como contrapartida, Chevron aceptó renunciar a sus acciones en dos yacimientos de gas costa afuera (Macuira y Loran, ambos en Delta Amacuro, este) y a un yacimiento de crudo (Petroindependiente, en el lago de Maracaibo, Zulia, oeste), según detalló la propia compañía en un comunicado.

Tres días después, la española Repsol informó sobre la firma de un acuerdo con Venezuela para retomar el control de las operaciones e incrementar la producción en la empresa mixta Petroquiriquire (60 % PDVSA, 40 % Repsol), además de garantizar los mecanismos de pago. El acuerdo, sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones, se basa en el marco originalmente firmado en 2023.

El contexto: captura de Maduro, reanudación diplomática y nuevas leyes

Tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, Estados Unidos y Venezuela anunciaron la reanudación de sus relaciones diplomáticas, en medio del claro interés del presidente estadounidense, Donald Trump, por el petróleo y el oro venezolano.

A raíz de este nuevo escenario, la Oficina de Control de Activos de EE. UU. (OFAC) ha ido otorgando una serie de licencias para permitir operaciones en el país suramericano. Paralelamente, el Gobierno de Venezuela solicitó una reforma de la ley de hidrocarburos y de minas, aprobada por el Parlamento, que abre los sectores a la inversión privada y extranjera.

Aspectos negociables

Pérez Díaz destacó también en el foro que, actualmente, «hay muchas cosas que son negociables, sobre todo para los productores de petróleo, para los operadores», en lo referente a «la relación que tienen con el Estado y con los impuestos».


Venezuela vive un momento de transición en su industria petrolera. Las sanciones se han flexibilizado, las grandes petroleras extranjeras amplían su producción y el marco legal se adapta para atraer inversión privada. El sector, según sus representantes, tiene ahora «pocas restricciones» para operar.