Madrid.– A partir de este jueves, medio millón de personas que viven en la sombra en España podrán comenzar a ver la luz. El gobierno español ha abierto el plazo para solicitar la regularización extraordinaria de migrantes, un proceso masivo que promete garantizar permiso de residencia y trabajo a quienes hoy carecen de muchos de sus derechos reconocidos. Es una ventana de esperanza que se abrirá hasta el 30 de junio, y las autoridades ya reportan un "buen ritmo" de solicitudes desde la madrugada.
La medida está dirigida a personas en situación irregular, sin antecedentes penales, que hayan residido al menos cinco meses en territorio español antes de que terminara 2025, y a solicitantes de asilo con petición presentada hasta el 31 de diciembre. De hecho, se espera que la mitad de las regularizaciones beneficien a estos últimos. "Daremos respuesta a todas las solicitudes realizadas correctamente", aseguró la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Cómo solicitar: telemático, presencial o con intermediario
Las solicitudes pueden presentarse desde este jueves de forma telemática, para lo cual es necesario disponer de certificado electrónico o hacerlo a través de un intermediario profesional habilitado o de entidades inscritas en el Registro de Colaboradores de Extranjería. A partir del 20 de abril, también se podrán realizar de manera presencial en las Oficinas de Extranjería de Madrid, Alicante, Valencia, Almería y Murcia, en 60 oficinas de la Seguridad Social y en 371 oficinas de Correos en capitales de provincia o ciudades de más de 50.000 habitantes.
El permiso de residencia que se concederá será de un año (cinco años en el caso de menores de edad) y autorizará a vivir y trabajar en España en cualquier sector, aunque no tendrá validez en el resto de Europa. Además, desde el momento en que la solicitud sea admitida a trámite, se otorgará una autorización de trabajo provisional para que los beneficiarios puedan acceder al empleo de inmediato.
Un año para integrarse y luego consolidar la estancia
Pasado un año desde la concesión del permiso, los beneficiarios deberán incorporarse a otras figuras ya existentes en el reglamento de extranjería que les permitan residir de forma legal en España. El proceso no es un fin, sino un primer escalón hacia la plena integración. La ministra Saiz ha insistido en que el gobierno está preparado para gestionar el volumen de solicitudes y que se trata de un "paso histórico" en la política migratoria española.
Mientras tanto, las organizaciones de apoyo a migrantes han desplegado dispositivos para ayudar a quienes no tienen acceso a medios telemáticos. La expectativa es enorme, y las colas virtuales ya se han formado. España, un país que ha sido crisol de culturas durante siglos, vuelve a abrir sus puertas. Esta vez, con la intención de escribir un capítulo de justicia social. La oportunidad está ahí, y el reloj ya ha comenzado a correr. El 30 de junio será el día en que esta ventana de esperanza se cierre. Hasta entonces, medio millón de vidas tienen una cita con su futuro.